Redacción Deporpress | El césped del Estadio de Gran Canaria, que no había ofrecido problemas en los últimos inicios de temporada, es una de las incógnitas para el comienzo de la Liga, en apenas dos fines de semanas.
En las redes sociales y en algunos medios se ha destacado la rápida recuperación después del devastador concierto de música latina de finales de junio, que dejó en precarias condiciones la nueva semilla plantada tras la paralización del campeonato 2018-19.
Pero la realidad es otra. La empresa encargada del cuidado de la superficie ha advertido al club la posibilidad de dificultades en el inicio del campeonato. Porque el césped está «verde por fuera y aún tierno por dentro».
Lee la noticia completa en TintaAmarilla.es.