Redacción Deporpress | Como si de la famosa película de ‘El día de la marmota’ se tratara, el CD Tenerife tuvo que hacer un esfuerzo extra, por tercera vez seguida, en la segunda parte, para nivelar un resultado adverso esta temporada.
Otra derrota parcial por un gol a cero al descanso, otro sobreesfuerzo, pero esta vez en casa, aunque eso sí ante un rival que, aun a medio gas, debería estar peleando sin muchos problemas por el ascenso directo.
La mala primera parte, personalizada en la actuación de Alberto, que tuvo una tarde negra y se quedó en el vestuario al descanso, fue compensada con otra gran segunda, en la que embotelló al Deportivo de La Coruña.
Esta vez Joseba Etxeberria vio lo que todos veíamos; Nano por Alberto. El cambio fue radical. Aunque Bryan Acosta retrasó su posición para jugar junto a Milla, se demostró que esta dupla puede jugar sobradamente en el doble pivote, y que esa solución permitiría juntar como titulares a Malbasic, Nano y Naranjo.
El serbio está de dulce. Con la confianza que no le dio el técnico vasco la campaña pasada, está reclamando su rol de indiscutible en el equipo. No solo es gol, es talento, entrega, es infatigable y, hoy por hoy, está un peldaño por encima de Naranjo, por ejemplo. El onubense, criticado la semana pasada, sigue lejos de su mejor versión, pero aun así de sus botas nacieron los goles tinerfeñistas.
Decían los jugadores en la semana previa al partido que ganando al Dépor los primeros empates se darían por buenos, pues bien..¿Harán bueno tres empates visitando a otro equipazo como el Málaga? Ganas hay ya de celebrar la primera victoria del curso.