Por Moisés Zamora Aguilar *
A estas alturas de semana y a unas horas para el derbi, los futboleros que sigan la actualidad de los representativos en Canarias, ya deben saber que el vasco, Sagués Oscoz, es el árbitro que dirigirá el encuentro de este domingo, y que no lo hace por primera vez. Tuvo idéntica oportunidad en la temporada 13/14 con resultado de 3-0 a favor de los blanquiazules.
El dato más significativo por tanto no es éste, ni tan siquiera que es el único colegiado en activo de esta categoría que ha tenido tal duplicado privilegio hasta el momento, sino y muy probablemente, la enorme responsabilidad que recae en su equipo (el arbitral) y sobre sus hombros en particular. Ambos conjuntos llegan a este momento de la temporada con rachas negativas y necesidades deportivas muy acuciantes.
Completamente seguro estamos que cuando conocía la circunstancia de que esta semana le tocaba de nuevo arbitrar Segunda División y que en ella coincidía el clásico de nuestras islas, cruzó los dedos para que la designación le fuera favorable. Es un privilegio poder encabezar un partido de esta magnitud y saber que el resultado del encuentro movilizará a las masas por miles.
La preparación para este tipo de choques es fundamental. Las tareas de coaching arbitral y los vídeos de ambos clubes habrán copado una gran cantidad de horas de entrenos, de forma que la anticipación se convierta en una cualidad de su actuación a lo largo del partido, no solo en cuestiones de orden táctico sino también disciplinario. Además buscar la colaboración de los jugadores en un choque como éste, no siempre es utopía, y ese es un enorme reto que tiene por delante el guipuzcoano. Calidad le sobra para ello.
Desde aquí desearle lo que se presta en el gremio: la mejor manera de brillar, es que luzca el fútbol.
*Moisés Zamora Aguilar: Árbitro.