Daniel Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | El derbi copero también es blanquiazul. El Tenerife completó un partido brillante para dejar KO a su eterno rival en el templo blanquiazul. José Amo y Luismi Cruz despacharon por la vía rápida a Las Palmas (2-0), que apenas generó peligro en un encuentro que tuvo de todo: goles, emoción y expulsiones.
Superioridad incontestable. El Tenerife fue dueño y señor del partido durante unos primeros 45 minutos donde únicamente hubo protagonismo blanquiazul. Los tinerfeños salieron concienciados de que se jugaban el orgullo de una isla frente a un combinado amarillo desconectado desde que pisó el verde, sin dar evidencias de su categoría.
La primera jugada fue un claro reflejo, en un despeje de Escandell, donde Ángel fue a la presión y estuvo cerca de que el rebote entrara al fondo de la red. No se había cumplido ni el primer minuto, pero era un ejemplo de lo que se venía.
A la siguiente jugada, un centro medido desde la derecha era rematado por un activo Roberto López, lo que obligaba a Escandell a estirarse para evitar el primero. Pero no pudo hacer nada en la siguiente, en una jugada de pizarra donde los tinerfeños sacaron el martillo por mediación de José Amo, que estuvo más listo que nadie en el área para empujar en boca de gol ante la pasividad de los de García Pimienta (3’). El 1-0 era justo pese al minuto.
El ‘14’ tenía ganas de fiesta y al cuarto de hora marcó, pero en posición antirreglamentaria. El jugador cedido por la Real Sociedad asomó con peligro, ya fuese a través de pases o buscando la red con varios intentos.
El Tenerife se sentía como pez en el agua, con buenas circulaciones, preciso en la entrega y generando estragos en la presión alta tras pérdida. Mientras tanto, Las Palmas apenas inquietaba a Tomeu Nadal, que vivía tranquilo como guardián del arco de Popular.
En otro balón al espacio, Teto encontró la alfombra para jugar al gato y al ratón en el área, ceder a Ángel y que el balón terminara en Roberto, que con toda la intención sacaba la escuadra y cartabón para ponérsela cristalina a Luismi Cruz, quien solo en el segundo palo fusiló para llevar de nuevo el delirio a las gradas (19’).
No se había llegado al ecuador, pero habían sucedido muchas cosas y siempre con el blanquiazul como denominador común. Bajó de revoluciones el encuentro, pero los de Garitano no sufrieron ni un ápice. La ventaja pudo ser mayor, pues en otra gran jugada de un omnipresente Luismi, el balón quedaba muerto en el área y Roberto López se encontró con el toque de un defensor, que desvió lo justo para evitar el 3-0 (30’). Con doble ventaja se llegaba al parón.
García Pimienta solo movió una pieza tras el descanso, en una reanudación donde Las Palmas buscó con mayor intención pisar área contraria a través del balón. No obstante, el Tenerife estaba bien organizado y seguía siendo más peligroso. En el 54’, Ángel ganó al espacio y en el forcejeo ante un defensor, poniendo un centro donde Nacho llegó desde atrás, pero le pegó alto.
Benito lo intentó de falta para la UD, marchándose cerca de los palos. Pero el guion cambió completamente cuando De Burgos Bengoetxea decidió castigar a Amo con roja directa, en un choque de cabezas donde el vasco mostró roja de forma muy rigurosa al central y uno de los goleadores de la noche.
Con media hora por delante, Garitano buscó arroparse con la entrada de un jugador de mucho trabajo como Sergio González en detrimento de un perfil ofensivo como Luismi Cruz (66), pasando a un 4-4-1. Mientras, Pimienta sacaba a los dos jugones tinerfeños para intentar romper la telaraña blanquiazul: Moleiro y Kirian. Pero la inferioridad no duraba mucho para fortuna tinerfeña, ya que Julián Araujo era expulsado tras un rifirrafe con Nacho (74’).
Las Palmas lo buscó sin mucha convicción, con muchos centros laterales y algún intento aislado que que casi siempre se encontró con la oposición de la defensa blanquiazul o los guantes de Tomeu Nadal. Incluso, Gallego estuvo cerca de vacunar –otra vez- a su víctima favorita, con un disparo desde la frontal que lamió el palo.
Tenerife resiste. La isla quiere más rondas y ya está entre los 16 mejores. Otro Primera pondrá a prueba la fortaleza del ‘volcán’ en la tercera semana de enero.
El derbi copero también es blanquiazul
FICHA TÉCNICA
CD Tenerife (2): Tomeu Nadal; Mellot, Amo, Löic, Nacho; Aitor Sanz (Sipcic, 87’), Bodiger (Aitor Buñuel, 87’), Luismi Cruz (Sergio González, 66’), Roberto López (Corredera, 79’), Teto; y Ángel (Gallego, 87’).
Entrenador: Asier Garitano.
UD Las Palmas (0): Aarón Escandell; Julián Araujo, Juanma Herzog, Álex Suárez, Sergi Cardona; Mfulu (Kirian, 68’), Enzo Loiodice (Marc Cardona, 72’), Abou Bassinga (Benito, 45’), Pejiño (Perrone, 92’), Cristian Herrera; y Sory Kaba (Moleiro, 67’).
Entrenador: García-Pimienta.
Goles: 1-0, José Amo empuja en boca de gol tras jugada ensayada (3’). 2-0, Luismi Cruz remata solo en el segundo palo tras servicio de Ángel (19’).
Árbitro: Ricardo de Burgos Bengoetxea (Comité vasco), asistido desde las bandas por Pau Norbert Cebrián Devis y Jon Núñez Fernández. Cuarto árbitro: Francisco José Ortega Herrera. Amonestó en los locales a Aitor Sanz, Löic y Nacho; y en los visitantes a Bassinga. Expulsó en los tinerfeños a Amo y en los amarillos a Araujo.
Incidencias: Partido correspondiente a los dieciseisavos de final de la Copa SM El Rey, disputado en el Heliodoro Rodríguez López ante 21.427 espectadores. El Tenerife vistió con su habitual indumentaria: camiseta y medias blancas con pantalón azul. Las Palmas utilizó camiseta y medias rojas con pantalón blanco. Antes del inicio, se guardó un minuto de silencio en memoria de José Manuel Padrón.