Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | El fútbol da muchas vueltas. La imprevisibilidad es parte de la magia que engloba a este deporte. Y dentro del fútbol modesto, El Cotillo vive su sueño particular. Persigue un objetivo que parecía inalcanzable hace poco más de un mes: la salvación en la Tercera División.
El farolillo rojo del grupo canario parecía abocado a un descenso seguro a finales de enero. 12 puntos en 22 partidos era una losa demasiado cuesta arriba. Un crédito insuficiente para aspirar a luchar por las plazas de salvación. Pero el fútbol otorga oportunidades cada fin de semana. El partido a partido, como ha puesto de moda ‘Cholo’ Simeone.
El 27 de enero, el cuadro celeste coleccionaba otro severo correctivo. Un incidente permanente al que estaba acostumbrado: el Yaiza le endosaba un 4-1. Creer era difícil, pero el cuadro de La Oliva nunca ha perdido la fe. Pese a haber sumado 12 puntos en esas 22 jornadas, y con una permanencia que quedaba a casi el doble de puntos -23 unidades, marcadas entonces por el Buzanada-, los majoreros siguieron remando en búsqueda de una reacción inmediata.
Así, en las últimas cinco citas, han encadenado once puntos de quince posibles, lo que significa que en quince jornadas han coleccionado solo una unidad menos en su casillero que durante las primeras 22 citas. El primer milagro vino el 3 de febrero: los celestes remontaron un 0-2 en contra para sumar de tres con un gol en el descuento al San Fernando (3-2). Fue un chute de moral que luego vino acompañado por un empate a domicilio (1-1, Unión Puerto), un mínimo triunfo sobre el Villa (1-0) y una igualada en el campo del actual líder: el Tamaraceite (0-0). Además, con la última alegría cosechada en los instantes finales frente al Tenerife B (1-0), la permanencia no parece tan inalcanzable, aunque sigue estando lejos: ocho puntos.
El bloque dirigido por Michel Brito tendrá que seguir afrontando cada jornada como una pequeña final. Sumar de tres es vital, aunque la famosa media inglesa tampoco es una mala opción, teniendo en cuenta que quedan once paradas hasta el final del campeonato regular y en la pelea por escapar se ven inmiscuidos muchos equipos. El primer pequeño paso podría darse este fin de semana, si ganan y Las Zocas pincha, abandonando de esa manera su condición de colista. Sería un primer paso para seguir creciendo. Porque en el fútbol, todo es posible. Y no están dispuestos a renunciar a una séptima temporada consecutiva en Tercera tan fácilmente.