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El corazón no basta para evitar la derrota

Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | El CD Tenerife cerró la etapa interina de Sesé Rivero con derrota en el Heliodoro (1-3) contra la UD Almería y prolonga una semana más, y ya va desde finales de agoto, la racha de encuentros sin vencer como local ante una afición que en gran parte y aun sin terminar el partido, volvió a pedir la dimisión de Miguel Concepción.

Los tinerfeños merecieron al menos el empate ante un Almería que por fases fue el mejor rival que ha pasado por el Rodríguez López esta temporada, pero que acabó sufriendo ante la rebeldía blanquiazul; herido en el orgullo y que, aun viéndose por detrás 0-2, pudo empatar el partido en una segunda parte en la que pasó de poder encajar el tercero en varias ocasiones, a estar cerca de empatar.

Como había dejado caer en la previa del encuentro, el preparador local apenas hizo retoques en la formación inicial respecto del Molinón, manteniendo a Moore, a pierna cambiada en el lateral derecho. Con Alberto disponible tras cumplir partido de sanción, el majorero  le quitó el puesto a Javi Alonso y jugó en el doble pivote con Aitor Sanz.

El cambio más significativo fue en el ataque, dándole la oportunidad Sesé a Dani Gómez en lugar de Malbasic, que esperó en el banquillo. En el libreto del interino destacó que los locales no empezaron con la presión muy alta, al contrario de la etapa con López Garai.

Esperaba el Tenerife para no dejar huecos cuando el Almería tenía el balón, teniendo en cuenta además su condición de favorito al ascenso directo y la enorme calidad de sus jugadores.

Iglesias Villanueva llegó con ganas de dar un concierto de pito, encendiendo a la afición loca, con razón, a las primeras de cambio. Primero al no señalar como falta una jugada de Dani Gómez (5’) que iba a encarar a Fernando y, posteriormente, sí hacerlo en una acción similar de Nahuel Leiva en ataque visitante, y que solventó con amarillas al argentino y a Ortolá (8’), ante las lógicas protestas de los blanquiazules.

Hacían daño los andaluces con el balón, superando las posiciones del doble pivote local, sobre todo a sus lados donde no llegaban Suso y Nahuel para igualar numéricamente, Juan Muñoz, entre líneas, empezaba a ser un dolor de cabeza y Lasso también, pero para los suyos con un par de pérdidas de balón comprometedoras.

El Tenerife se encontraba mejor con el paso de los minutos…hasta el 27 en el que llegó la ‘Albertada’. El 5 blanquiazul perdió un balón en la línea divisoria y Lazo, cabalgando desde ahí y ayudado por un rechazo posterior, batió con suma facilidad a Ortolá, vendido por su defensa (0-1, 27’).

Desangrado el Tenerife por su costado derecho en defensa, Lazo se fue con un caño de Luis Pérez y evitó la entrada de Carlos Ruiz para ceder a Muñoz, que le devolvió la pelota a su compañero para que, de nuevo muy solo, batiera sin dificultades al cancerbero tinerfeñista (0-2, 31’).

Con todo en contra Aitor Sanz, Suso y Luis Pérez se empeñaron en entrar por la derecha y el centro del capitán fue rematado de cabeza ¡Cómo no! por Borja Lasso para recortar distancias entrando desde segunda línea (1-2, 38’). Cuatro goles del menudo mediapunta en la temporada, los cuatro de cabeza.

Con más nervio que fútbol el Tenerife se había metido en partido, y buscó el empate antes del descanso, pero Nahuel no pudo finalizar bien (43’) dudando en el golpeo final; en el rechazo Lasso y Dani Gómez no se entendieron y el madrileño, un minuto después asistió al propio Lasso que no llegó a rematar a puerta vacía en unos chispazos en los que merecieron mejor suerte. Había resucitado a base de corazón y agresividad (¡por fin!) el Tenerife de cara a la segunda mitad.

Pero no pudo empezar más torcida, con la lesión de Nahuel que obligó a Sesé a retirar al argentino, pero en lugar de lo lógico, Malbasic, se decidió por darle más minutos a Elliot (48’). A renglón seguido Ortolá salvó un gol cantado de Darwin Núñez a bocajarro, demostrando que tiene mucho más que un buen juego de pies.

La mejor noticia era que Lasso había pasado de completar unos muy malos 20-25 minutos, a mejorar mucho su juego y, por ende, el del equipo. Pero la peor era que el mejor tinerfeñista era Ortolá; el cancerbero desvió de manera inverosímil con los pies un intento de Juan Muñoz, que remató muy solo (57’). El propio Muñoz (60’) se estrelló con el poste en una falta directa; el Tenerife sobrevivía a duras penas.

Ganaba y mandaba el Almería ante un cuadro insular que llegaba tarde a todo, hacía faltas en lugares peligrosos y se veía superado. Darwin Núñez, de cabeza (62’) también perdonaba el carrusel de oportunidades visitantes, había que hacer algo ya, desde el banquillo.

Sesé introdujo a Malbasic (65’) retirando a Alberto para deshacer un doble pivote que se había hundido. Bajó Borja Lasso a ayudar a Aitor Sanz y el serbio se juntó con Dani Gómez, que disparó desviado (66’) en el primer intento blanquiazul de la segunda mitad.

En apenas un minuto el Tenerife se había sacudido el miedo, había que morir intentando matar a un Almería muy trabajado, de los mejores equipos que han pasado por el Heliodoro esta campaña, sino el mejor.

Lasso (73’) disparó desviado en los mejores minutos locales; ahora sí había intención, agresividad. Recurrió al majorero y también canterano Jorge Sesé Rivero al que hizo debutar para relevar a un fatigado y comprometido Dani Gómez (77’). El canterano se ubicó en la mediapunta y en su primer contacto con el balón forzó la tarjeta al central Martos, que lo tuvo que agarrar.

Definitivamente el Tenerife merecía irse con algo del partido. Carlos Ruiz (82’) cabeceó un saque de esquina que rozó el poste. Guti le veía las orejas al lobo, por la derecha local llegaba todo el peligro y retiró al extremo Lazo para que entrara el lateral zurdo Jonathan Silva (83’) y jugar con doble lateral en la banda de Suso.

El central, jugando de delantero centro los últimos minutos, disparó (90’) desde la frontal pero no tuvo problemas Fernando en atajar la última ocasión local. Aguza puso la puntilla (90+5′) en la última acción del partido, con el equipo desfondado.

FICHA TÉCNICA

CD Tenerife (1): Ortolá; Luis Pérez, Carlos Ruiz, Álex Muñoz, Moore; Aitor Sanz, Alberto (Malbasic, 65’); Suso, Borja Lasso, Nahuel Leiva (Elliot, 48’); Dani Gómez (Jorge, 77’).

Entrenador: Sesé Rivero.

Almería (2): Fernando; Balliu, Owona, Maras, Iván Martos; Corpas, César, Aguza, Lazo (Jonathan Silva, 83’); Darwin Núñez (Romera, 90+2’) y Juan Muñoz (Chema, 73’).

Entrenador: Guti.

Goles: 0-1 (27’) Lazo aprovecha un error de Alberto y marca al contragolpe.0-2 (31’) Lazo se marcha por la izquierda, cede a Juan Muñoz que le devuelve en la corona del área para superar por bajo a Ortolá. 1-2 (38’) Borja Lasso cabecea un centro de Suso Santana. 1-3 (90+5′) Aguza bate en un mano a mano a Ortolá.

Árbitro: Javier Iglesias Villanueva (comité gallego). Asistido en las bandas por Ramos Ferreirós y Landrove Lago. Árbitro de VAR: Varón Aceitón. Amonestó a los locales Nahuel (8’), Ortolá (8’) Alberto (59’) Carlos Ruiz (77’); y al visitant Martos (80’).

Incidencias: Partido correspondiente a la 18ª jornada, disputado en el Heliodoro Rodríguez López, ante 12.394 espectadores. El CD Tenerife vistió con pantalón azul y camiseta blanca. El Almería lo hizo totalmente de verde.