Redacción Deporpress | La SD Almazán y el Atlético Tordesillas midieron este fin de semana sus fuerzas (2-1), en un encuentro de Tercera División que estuvo marcado por los momentos de angustia que se vivieron, después de que el portero visitante Sergio García se golpease en la cabeza con el poste.
José Antonio Culebras estuvo presente en ese partido y vivió desde dentro del terreno de juego tan angustiosa situación. «Estremece ver a un rival tumbado casi 20 minutos sobre el césped esperando una ambulancia», afirmó el ex del Tenerife a ABC.
El que fuera zaguero blanquiazul explicó lo sucedido en La Arboleda: «Nuestro fisio corrió rápido hacia el portero; afortunadamente, los padres de nuestro compañero Anto, que estaban en la grada y son médicos, también saltaron para echar una mano». «Su ayuda para tranquilizar fue fundamental», valoró.
«Es un problema difícil de solucionar y no podemos ser egoístas», reconoció, quien relató que «en Tercera División, y por supuesto en las categorías inferiores, los presupuestos son muy pequeños y resulta imposible tener a disposición una ambulancia; piensa la cantidad de partidos que se juegan cada jornada, y no solo de fútbol».
ABC apuntó que al meta del Atlético Tordesillas se le realizó un TAC que permitió descartar lesiones más graves. Además se puso en valor que Sergio García estuvo acompañado por integrantes del Atlético Tordesillas, «y también Culebras, que no dudó en separarse unas horas de su familia para ejercer de capitán y atender a un rival en una situación complicada».
A partir de ahí, «el Atlético Tordesillas agradeció públicamente en las redes sociales el trato y la entrega del Almazán, especialmente de Culebras así como de Ana Tabernero y Narciso J. Ibáñez, los padres de Anto, con su portero». Culebras, con 38 años, sigue en activo y no pierde la ilusión: «En el Almazán soy feliz; mi familia y mi trabajo están aquí y no puedo pedir más».