Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | El colista se come al Tenerife. No hay reacción ¡Espabilen! El Club Deportivo Tenerife agotó el tarro de las excusas este miércoles con una nueva derrota, la tercera consecutiva, en esta Liga SmartBank, y sigue su caída libre.
En puntos, en puestos, en sensaciones, en todo. Del Tenerife que hace apenas cuatro meses estuvo muy cerca de la Primera División no queda nada. Lo han destrozado. Y lo peor es que uno mira en la plantilla y se aferra a recuperaciones de futbolistas como Corredera y Shashoua, que deben estar hirviendo por dentro.
Un gol en la segunda parte, perdón, golazo, le bastó al Mirandés (llegaba como el Málaga con solo 9 puntos al partido y sin su máximo goleador, lesionado), para dejar los puntos en casa y ahondar en la crisis deportiva blanquiazul. Un desastre de equipo que se deshizo como azucarillo en café al recibir este golpe, aun teniendo 25 minutos por delante para arreglarlo.
Para el duelo, el técnico tinerfeñista realizó cuatro cambios respecto al once contra el Zaragoza. Buñuel ‘sentó’ en el banquillo a Nacho, pero se colocó como lateral derecho y Mellot fue el que cambió de lado. En defensa además Sergio González reemplazó a José León. Ubicó Ramis en la derecha del ataque a Appiah, lo que provocó que Teto empezara por la izquierda, mienrtas que Javi Alonso jugó en el lugar de Pablo Larrea.
La puesta en escena visitante fue esperanzadora, jugando en campo del Mirandés. No llegaban eso sí oportunidades de gol. Una tímida, de Teto a los 9 minutos tras un buen control en área local, pero que se le marchó desviado.
El fútbol del Tenerife en la primera parte pasaba por las botas de Teto, el mejor de los insulares que aportaba criterio y desborde. En cuanto al trabajo de los porteros, nada. Pinchi, por los locales, soltó un zapatazo lejano (29’) que se marchó alto y Gallego (31’) cabeceó de manera defectuosa un centro lateral.
Los de Ramis ofrecían otra cara bien distinta a la de los últimos dos partidos, lo cual era de agradecer, pero tampoco muy difícil de conseguir. El único lunar en la primera parte era Appiah, desconectado del juego. Aun así el Mirandés asustó con una última contra antes del descanso conducida por Nico Serrano, pero en la que Mellot, quién si no, se acabó tirando al suelo para desbaratar el peligro.
Dejó en el vestuario Ramis a Aitor Sanz que había visto tarjeta amarilla y deberá cumplir partido de sanción el sábado en Burgos. En su lugar entró en la segunda mitad Pablo Larrea. Estuvo a punto de ponerse de cara el partido para el Tenerife si la volea potente con la zurda de Iván Romero (47’) no hubiera salido alta por escasos centímetros.
El partido se había vuelto equilibrado, no sufrían los porteros pero sí llegaban los dos equipos con balón controlado cerca de las zonas de peligro. Por el Tenerife era Romero el que lideraba las hostilidades, con un Teto al que ya no le llegaban balones. Urgía agitar el árbol para buscar la victoria, daba la impresión de poder estar cerca.
Sentó Ramis a un inoperante Appiah, muy lejos de haberse reivindicado para futuras titularidades, y entró Mo Dauda (60’). Eran minutos en los que apretaban los locales. A los 68 minutos ni milla Alvéndiz, ni el VAR quisieron al menos revisar un posible agarrón dentro del área sobre Sergio González, que protestó mucho una acción (67’) en la que sí se vio posible penalti, pero se señaló falta…del tinerfeñista.
De esa acción al menos polémica al 1-0 no transcurrió casi nada. Gelabert, recién ingresado al terreno de juego, controló muy solo en zona de tres cuartos, levantó la cabeza y lanzó un misil que se coló en la portería de Soriano tras tocar en el palo, que no pudo hacer nada por evitarlo (1-0, 70’).
El Tenerife se desorientó más todavía y los de Etxeberría jugaban cómodamente, incluso buscando el segundo tanto con más ahínco que los insulares rescatar al menos un punto. A la desesperada, Ramis quiso tirar de la chispa de otro canterano, Alassan, que reemplazó a Javi Alonso (83’), jugando la recta final el Tenerife con un solo mediocentro puro (Larrea), ayudado por Teto.
Pero pudo sentenciar solo un minuto después el Mirandés, con una gran jugada de Gelabert que cedió a Pinchi para que empujara prácticamente el balón a la red, pero remató excesivamente alto, perdonando el segundo tanto.
FICHA TÉCNICA
CD Mirandés (1): Herrero; Raúl Parra (Sergio Santos, 78’), Álex Martín, Raúl Navas, Barbu, Salinas; Beñat (Manu García, 73’), Oriol Rey; Nico Serrano, Pinchi y Samuel Mraz (Gelabert, 62’).
Entrenador: Joseba Etxeberría.
CD Tenerife (0): Soriano; Buñuel, Sipcic, Sergio (León, 68’), Mellot; Teto, Javi Alonso Alassan (83’), Aitor Sanz (Larrea, 46’), Appiah (Mo Dauda, 60’); Iván Romero y Enric Gallego (Borja Garcés, 68’).
Entrenador: Luis Miguel Ramis.
Goles: 1-0 (70’) Gelabert marca de potente disparo desde muy lejos.
Árbitro: Luis Mario Milla Alvéndiz (Comité andaluz). Asistido en las bandas por Tejero García (comité andaluz) y Ríos Vargas (comité andaluz). Amonestó al local Manu García (74’); y a los visitantes Aitor Sanz (15’), Aitor Buñuel (58’), Teto (74’) y Sipcic (89’). Cuarto árbitro: Manrique Antequera (Comité andaluz). Árbitro de VAR: David Pérez Pallás (Comité gallego). AVAR: Fuentes Molina (comité valenciano).
Incidencias: Partido correspondiente a la 14ª jornada de la Liga SmartBank, disputado en el Estadio de Anduva, Miranda de Ebro. El CD Tenerife vistió con pantalón azul y camiseta blanca del Centenario. El Mirandés lo hizo con pantalón negro y camiseta roja.