Redacción Deporpress | El Cisneros junta veteranía y juventud en Superliga Masculina. El Cisneros Alter está cuajando un gran inicio de temporada con ocho puntos en cinco partidos. Apoyados en la fortaleza de su grupo, el equipo cisnerista ha regresado a la élite del voleibol por todo lo alto.
En su plantilla, los insulares cuentan con una peculiaridad, pues conviven en entrenamientos y partidos dos jugadores con edades ‘opuestas’ en la vida deportiva. Hablamos de Fran Rodríguez y Bruno Machuca.
Rodríguez es el capitán del equipo y cuenta con 43 años a sus espaldas. Nacido en 1980, es uno de los mayores de la Superliga Masculina, una veteranía que cuenta con la ventaja de «contar con años de experiencia que ayuda en muchas situaciones en el día a día del equipo», comenta el jugador. Sin embargo, tiene puntos negativos, pues «el físico siempre va a peor y está también el no poder hacer dedicación plena al equipo por tener otras prioridades personales».
En el otro lado de la balanza está Bruno Machuca, nacido en 2006. Con todo el tiempo por delante, el colocador cisnerista asegura que está «intentando aprovechar al máximo la oportunidad de jugar en Superliga».
Los 26 años de diferencia destacan en la Liga, pero la relación entre ellos no distingue a la de cualquier otra. Como ocurre en situaciones similares, el menor quiere empaparse de la sabiduría del mayo, especialmente si se trata de un «referente» como Fran Rodríguez. Con ello, Machuca explica que se trata compartir vestuario con él es un lujo. Yo trato de aprender lo máximo de él y sigo sus consejos. Poderle colocar a un jugador con una trayectoria tan importante siempre es un motivo de orgullo».
En donde no hay diferencias es que ambos pelean por unos mismos colores y quieren el bien del Cisneros Alter. Como la juventud es sinónimo de energía, Machuca dice que «este equipo es ambicioso y no se pone límites», soñando con meterse tanto en la Copa del Rey como en los playoffs ligueros. Mientras, Fran Rodríguez prefiere ser cauto y, aunque no descarta «luchar por cualquier logro que se ponga a tiro, el objetivo es conseguir la permanencia».
Los papeles de novato y veterano
Bruno Machuca debutó en Superliga Masculina en esta primera jornada contra Arenal Emevé, y el colocador confiesa que «estaba tan concentrado en hacerlo bien y no fallarle al equipo que ni siquiera tenía conciencia de lo que significaba ese momento».
Cinco partidos después, su labor sigue siendo la misma, «ayudar en todo lo que pueda», pues «siento que confían en mí y trato de devolver esa confianza dando siempre el cien por cien». Entrando en muchos sets en doble cambio, tiene claro lo que le pide Matías Guidolin. «Nos dice que seamos generosos con el equipo y que antepongamos el interés del equipo al nuestro propio», algo que cumple toda la plantilla.
Confiar en un joven jugador para jugar en la máxima categoría no es sencillo, pero los resultados están dando la razón a que Machuca esté en pista. También juega a su favor su capacidad de «controlar bien las emociones», pero el cisnerista sabe que tiene que mejorar. En ello está, como bien dice, «tratando de aprender de mis compañeros».
El capitán conoce su función
Respecto a Fran Rodríguez, el receptor ha vuelto a la Superliga Masculina, aunque esta vez con el equipo lagunero, algo define como «un orgullo». En el final de su carrera, el capitán resalta que su papel en el equipo es «ayudar en todo lo que se pueda, tanto dentro como fuera de la cancha y en el rol necesario».
Con ambos a pleno rendimiento, el Cisneros Alter está cuajando un gran comienzo de campaña, logrando unos resultados que esperan mantener durante todo el año.