Por @MaverickGold
Resulta que ahora la Organización Mundial de la Salud relaciona la ingesta de carnes rojas y procesadas con determinados tipos de cáncer. El asunto, que ha creado mucha controversia y debate, es sin duda apasionante, y me ha llevado a pensar qué haría la OMS si tuviera que vigilar y velar por todo lo que nos metemos en la boca a diario. En el caso Tomás Martínez y su incierto futuro como futbolista blanquiazul, imagino a Miguel Concepción como la OMS, vigilante y expectante, pero sobre todo a Alfonso Serrano en el papel de analizar y valorar toda la materia prima que, procesada o no, tiene en sus manos Raúl Agné.
El míster blanquiazul ya se reviró cuando se le preguntó por la inquietud de River Plate por el nulo protagonismo de uno de los suyos en el fútbol europeo. Pero debe comprender Agné que el papel de River es el normal, y tiene derecho a preguntar e informarse, que no a exigir, la titularidad del jugador. Pero en este negocio del balón, Serrano no querrá que dentro de un tiempo, si Tommy se va del Tenerife por la puerta de atrás y sin mostrar su fútbol, se le recuerde que aquí se le ignoró mientras en Argentina o en otro escaparate balompédico el pibe se sale y llega a ser el jugadorazo que muchos aventuran. Agné, del que desconozco si le gusta el chuletón o el solomillo, tiene que saber que lo que tiene en sus manos es un producto fresco, natural y que debería mejorar la salud de su equipo, pero como jefe de grupo él sabe mejor que nadie lo que tiene en su plantilla y cómo sacarle el jugo. Por otro lado, es de sobra conocido que la carne argentina es de las de mayor calidad del mundo, y ahí lo dejo…
La sensación que da es que Martínez es un buen pelotero que ahora no cabe en el credo del entrenador de Mequinenza, pero el riesgo está en que sigan pasando partidos y no lo podamos calibrar. Además, el equipo tampoco acaba de lograr un funcionamiento óptimo en su despliegue ofensivo, por lo que el peligro acecha, y puede que el argentino tome el mismo camino de Uli Dávila hace un año y deje el club en enero, cansado de no tener minutos y presionado por su club propietario y su agente. No seré yo quien le diga a Raúl Agné qué alineación debe poner, pero como amante de la carne y consumidor habitual, le recomiendo que a pesar de las reticencias iniciales, el carpaccio también está buenísimo, y como ya le recomendé la semana pasada con los kiwis, debe probar para saber si es perjudicial o beneficioso. Eso sí, de lo que no tengo ninguna duda es que desde la OMS no van a ser tan osados para no recomendar que los buenos jugadores siempre tienen su espacio.