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El Cervera más sincero

Redacción Deporpress | Álvaro Cervera ha roto este miércoles su silencio en entrevistas individualizadas. Un silencio que ha durado dos meses, porque «creía que hablar dos veces por semana era suficiente y estar expuesto a entrevistas no era bueno para el club ni para mí, seguramente por mi forma de ser». «Eso ha sido así hasta ahora», continuó en declaraciones a Radio El Día, pero «ahora estamos en un momento malo y también hay un entorno complicado, por lo que creo que era el momento de hablar, de que la gente escuche lo que tengo que decir y para explicar algunas cosas».

¿Cómo está de ánimos?- «De ánimos estoy bien. Depende mucho de lo que pase el domingo anterior y llevamos mucho tiempo aquí y eso te afecta. Luego llega el domingo y no puedes defraudar los que se parten el alma. Yo no puedo estar bajo de ánimos cuando ellos me dicen domingo tras domingo que lo podemos sacar adelante. Por mucho que quieras te llega. Es mi tercer año aquí. La crítica deportiva es sana, me gusta hablar de fútbol y reconocer las cosas que se hacen bien y las que no. La crítica que hace daño no hay que tenerla mucho en cuenta».

Opinión de la afición.- «Los aficionados tienen toda la razón desde que viven y trabajan para poder ir al domingo al estadio y ver a su equipo ganaba. Durante dos años han visto a su equipo ganar, y cuando no se ganaba, se estaban haciendo las cosas bien. Sin embargo, este año las cosas que se han hecho no les ha gustado. La afición tiene razón siempre. ¿Que hay parte que no conocen y no es cómo se la cuentan? También. Pero por lo que ellos saben y conocen, tienen razón. Durante dos meses pasan muchísimas cosas. Hay cosas que salen a la luz y otras que se quedan dentro, que seguramente son las mejores. Las noticias más llamativas son las que tienen repercusión y las buenas quedan de lado».

Salida de Jacobo.- «Él habló en privado después de un entrenamiento con Alfonso Serrano y conmigo. Nos pidió hablar con nosotros y se metió en un cuarto. Había pasado el gol de Ponferrada y luego el del Albacete, así que vino y nos dijo que no esperaba lo que estaba pasando alrededor y que si en el club entendían que se habían equivocado con el fichaje, se iría. Yo le dije que fuera a entrenar porque por dos fallos no iba a pasar nada. El Jacobo que vino aquí era un chico muy extrovertido y encantado de vivir aquí, vivía muy a gusto, pero el tema deportivo se fue complicando y le cambió el parecer de todo. Él no era una persona conflictiva y en el día a día no fue difícil de llevar. Esa jugada con Cristo González, recuerdo cambiar la vista para mirar al otro lado. Vi a Vitolo que le recriminó algo, pero no lo vi en directo. Y después de lo que ha pasado después, supongo que sería así».

Situación del Ruso García.- «Compañeros que vinieran a quejarse del Ruso, no. Pero ya no era bueno que estuviese entrenando. Lo que hacía no sumaba y empezaba a restar mucho. La convivencia no era buena porque cada día iba a peor. Eso solo se puede hacer si lo traes a prueba, pero si coge el avión y viene es porque está cerrado. Luego, cuando llega, te das cuenta que no era realmente cómo dijo que estaba. No es la primera que me pasa, pero el jugador trabaja para ponerse. Sin embargo, no era solo eso, sino que si había que hacer cinco minutos más no lo hacía y ya empezaba a ser más un problema que otra cosa».

Futuro de Juan Carlos García.- «He reconocido cosas que se han hecho bien o mal. En este caso voy a decir algo. Es un chico excepcional. Un chaval educado, entrena lo mejor que puede y es una pena que me haya portado con ese chico. Solo por el tipo de persona que es. Luego puede ser de una manera de otra como futbolista, pero el hecho de que esté sin la posibilidad de jugar con el ser humano que tenemos delante, duele».