Redacción Deporpress | Miércoles, 19 de enero de 2000. El Tenerife entrena en las instalaciones de El Mundialito. Al frente del equipo, Fernando Castro Santos. De repente, sin previo aviso, Javier Pérez se cuela en el entrenamiento y va directo al entrenador. Le susurra algo al oído. Este gesticula con sorpresa: la documentación de Sergio Aragoneses no llegó a tiempo a la Federación Española de Fútbol desde Pontevedra, su club de origen, y el Tenerife no pudo inscribir al guardameta gallego en el mercado de invierno. Un problema en el fax del club que traspasaba al futbolista provocó que la documentación se enviara a la LFP a las tres de la mañana. Fuera de plazo.
Adelardo de La Calle, vicepresidente por aquel entonces, manifestó horas más tarde en El Día que «el lunes (17 de enero de 2000), a última hora, le empezaron a surgir una serie de dificultades al Pontevedra para poder presentar toda esta documentación en la Liga. Yo estuve en el club hasta la madrugada, siempre en contacto con el club gallego, pero ellos tenían una serie de dificultades en las que no quiero entrar porque son problemas ajenos al club. En el último momento, después de saber que nos pasábamos de la hora, nos pidieron presentar los documentos, ya que para el Pontevedra es muy importante traspasar a este jugador. Y así lo hicimos. Los dirigentes gallegos están intentando resolver este asunto. No ha sido una negligencia del Tenerife, ni nos hemos entretenido o dormido. Ya somos lo suficientemente veteranos los que estamos aquí dentro para que nos sucedan cosas de este tipo», manifestaba.
También añadió entonces que » hay un comité de la Liga que «se dedica a estudiar esta documentación presentada fuera de hora. Me imagino que el Comité Ejecutivo de la Liga la estudiará y que de alguna manera decidirán si esto es viable o no. Yo creo que no, pienso que no será posible. Esperamos a lo que nos diga el Pontevedra y si, finalmente, el jugador podrá ser alineado a no».
Aragoneses, al igual que De Gea (curiosamente ambos han defendido la portería del Atleti), ya estaba en su futura ciudad. Solo una diferencia los separa: la estacionalidad del mercado de fichajes. Además, en el caso del guardameta del Manchester, la razón era la convocatoria por España. El gallego viajó con su equipaje como si fuera a entrenar horas después. No pudo debutar hasta la temporada posterior con Rafa Benítez (futuro entrenador de De Gea), donde terminó logrando el ascenso a Primera División.