Redacción Deporpress | Si hay alguien que esta temporada ha vivido un calvario particular, ese ha sido Kike Rivero. El futbolista reconoció este martes en Radio El Día que, «en lo personal, ha sido un año demasiado duro».
El jugador recuerda que forzó los plazos re recuperación de su lesión»para recuperarme para el derbi y me agravó la lesión». Una cuestión que, entiende, le penalizó «bastante, porque fuero dos meses parado».
Un jugador el cántabro que se mostró disgustado, ya que «esperaba jugar en Soria, como cada semana, pero más si cabe». Eso sí, «he sufrido mucho como para pararme a pensar ya mismo en el futuro». «Voy a desconectar ya y luego veremos», finalizó.