Redacción Deporpress | Álvaro Cervera está a 90 minutos de lograr su tercer ascenso a Segunda División. El Cádiz rendirá visita al Hércules con la ventaja del uno a cero logrado en la ida, y con un entrenador que se maneja a las mil maravillas ante este tipo de retos. «Estos partidos se juegan con el corazón», afirmó en rueda de prensa el ilusionado técnico criado en Tenerife.
Después de un inicio de etapa titubeante, Cervera logró inculcar su sello a un Cádiz que se ve más cerca que nunca de regresar al fútbol profesional: «Miro a Aridane, a Migue, a Servando, a David, a Güiza… y en sus ojos no veo miedo». «Es un partido que hay pelear y jugarlo, no comentarlo», recomendó. «Veo responsabilidad y confianza en lo que hay que hacer», valoró.
La afición cadista se desplazará en masa, al completar 19 autobuses. Todo ello para rendir visita al Hércules de los ex del Tenerife Chechu y Yeray: «Esto es Cádiz; este tipo de cosas se viven diferentes aquí y nosotros estamos muy contentos de vestir una camiseta que, vayas donde vayas, nunca estará sola». «En el plano personal esto es un reto; es una alegría que no se puede describir», enfatizó.