Redacción Deporpress | El entrenador del CD Tenerife José Luis Martí apretó las clavijas a sus jugadores durante el penúltimo entrenamiento de la semana.
Al técnico de los blanquiazules no le gustó nada la poca comunicación que había entre sus jugadores durante el partido once contra once, y explotó cuando Suso retrasó un balón hacia su defensa cuando estaba de espaldas a la portería en la que atacaba.
Entendió Martí, y paró durante un par de minutos el partido a voz en grito, que ninguno de los compañeros del capitán le avisó de que se podía girar por tener espacio y tiempo suficientes para encarar la portería rival, desperdiciando una más que probable opción de peligro.