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El Barça no da opción al Lenovo Tenerife

Redacción Deporpress| El Barcelona no dio opción al Lenovo Tenerife. Los azulgrana impusieron su mayor físico y, a través de su agresividad en defensa, minimizaron a su rival tras el descanso.

El sueño aurinegro terminó en un mal tercer cuarto, en el que los azulgrana marcaron diferencias y decantaron el partido a su favor. El epílogo, con la derrota ya cocinada, dejó el marcador final en casi una anécdota (89-72)

El Canarias inició el partido sin complejos y lanzadísimo. Doornekamp, con dos triples, y Kavanaugh, con otro, pusieron a los aurinegros en volandas (4-9). Pero el Barça tampoco era manco y, además, le funcionaba el perímetro. Un triple de Abrines y dos canastas consecutivas de Brandon Davis dejaron en nada la colosal salida de los tinerfeños (13-9).

Los azulgrana se subieron a la ola de Calathes y firmaron un parcial de 13-5 con el que castigaron las cuatro pérdidas de balón de los de Vidorreta en el cuarto inicial. El Canarias, con la salida desde el banquillo de Fran Guerra y de Emir Sulejmanovic, minimizó el problema (23-21).

El Barcelona tuvo mucha más fluidez en ataque que en el Santiago Martín y el Lenovo Tenerife no encontró la intensidad defensiva que tuvo en el segundo partido. En un abrir y cerrar de ojos, los locales se pusieron con 38-31 con un inspirado Gasol. El tiempo muerto de Vidorreta no se hizo esperar. Pero los catalanes, tras un triple de Calathes, rompieron la barrera de los diez puntos de diferencia (41-31). Encontró entonces el Canarias a Huertas que, con sus penetraciones marca de la casa, redujo la ventaja de los locales hasta el 46-39 con el que se llegó al descanso.

El tercer cuarto fue un desierto anotador para el Canarias. Demostró que Salin no iba a tener su día (1 de 6 en tiros de campo hasta que fue sentado por Vidorreta) y que solo Doornakamp, con otro triple, mantenía a flote a los aurinegros (53-45). En el ecuador de ese periodo el porcentaje de tiro de los tinerfeños era un paupérrimo 1 de 8, lo que hizo que el Barcelona firmase un parcial de 12-3 tras un triple de Kuric que decantó la cita hacia el bando local (60-45). El Lenovo Tenerife no encontró dar con la fórmula con la que romper la agresiva defensa azulgrana y encaró el último cuarto con la mayor desventaja del partido (68-50).

El equipo que dirige Vidorreta tenía un Everest por delante y, ante un equipo como el Barcelona, resultó una utopía escalarlo. En cualquier caso, los aurinegros no se rindieron a un destino que ya parecía escrito desde el cuarto anterior. Realizaron un parcial de 4-10 que los acercó en el marcador (72-60).

Jasikevicius solicitó tiempo muerto y una acción de 2+1 de Oriola ante Guerra aclaró otra vez el panorama para el Barça (75-60). Los locales volvieron a apretar otra vez en defensa y terminaron con el intento de motín canarista. La mayor profundidad de banquillo de los locales, incapaces de decaer el nivel sea cual sea la rotación, hizo vivir a los azulgrana un final cómodo y sin mayores sobresaltos que los seis triples convertidos por Doornekamp, el mejor de los tinerfeños sobre la pista del Palau Blaugrana.