Redacción Deporpress | El entrenador del Albacete Balompié, Aritz López Garai, ofreció sus impresiones en la previa de la final de este domingo entre manchegos y tinerfeños. Desde el entorno blanco, se expresa que su puesto podría estar en entredicho por los malos resultados recientes, pero el exblanquiazul no quiere pensar en eso, sino trabajar día a día, aunque no ha ocultado su decepción. “Si fuese aficionado del Albacete, estaría preocupado y triste […] Yo no sé qué más hacer para conseguirlo”, explicó en un ataque de sinceridad.
Partido.- “He jugado el partido unas 500 veces en mi cabeza. El equipo lleva año y medio en dinámica mala, donde parece que todo sale mal. Esa sensación es difícil de borrarla, y no solo en los jugadores. Tenemos que quitarla, aunque no sea fácil, pero es la única manera. No podemos afronta el partido ante el Tenerife con la carta de que algo nos va a pasar. Es complicado, pero debemos afrontarlo y tener capacidad de hacer que cambie. Una cuestión de todos. Tenemos que empezar a sumar desde mañana. No podemos esperar más.”.
CD Tenerife.- “Es una realidad que no vienen en un buen momento. No pongo excusas cuando digo que veníamos jugando ante equipos en su mejor momento, pero ante el Tenerife será distinto. Vienen con problemas. En Almería, perdió haciendo un buen partido. Son un equipo diferente. No sé si Ramis tendrá tiempo para meter sus ideas, pero debemos estar preparados. Toca demostrar que quiere salirse de ahí abajo”.
No se rinde.- “Lo único que puedo decirles es que nos vamos a dejar de trabajar. Estamos día a día poniendo toda nuestra capacidad para sacar esto adelante. Doy todo lo que tengo. Yo no sé qué más hacer para conseguirlo. Pido a la afición que no nos abandone”.
Una auténtica losa.- “Se junta que la gente no va al campo, que el equipo no da ni una alegría desde hace mucho, que se ponen delante de la televisión y no somos capaces de levantarles una sonrisa, que la sociedad y el país están como están… Es normal que estén desencantados conmigo, con los jugadores y el club. Si fuese aficionado del Albacete, estaría preocupado y triste”.
Remar juntos.- “Todos estamos juntos en esto. La responsabilidad es conjunta. El primero, yo. Soy el responsable de que el equipo no gane, no Mauro (Pérez) o la dirección deportiva. Que no se ganen partidos es mi responsabilidad”.
Sequía de sus delanteros.- “Es mi responsabilidad que no marquen goles Ortuño ni Zozulya. No les llegan balones. Las rachas van y vienen. Cargar las tintas de que no marcan sobre ellos, sería injusto para ellos y los responsables somos yo y el equipo. Si no les llevamos balones y no acaban de finalizar jugadas, qué vamos a pedirles. Si Ortuño fallara seis goles delante del portero, podríamos preguntarle qué pasa, pero el equipo tendrá que hacer más para ellos”.
Situación crítica, confianza máxima.- “Con la dirección deportivo hablo todos los días. Con el consejero delegado, Víctor Varela, también lo hago asiduamente. Las conversaciones son constantes. No ganamos y analizas el por qué. Echas un vistazo, tiras de memoria sobre los últimos partidos y te das cuenta de que en todos cometes errores. Así, no puede ganarse. Si no tienes muchos aciertos y en cada partido dos o tres fallos, pierdes”.
Penaltis en contra.- “Cuando son repetitivos o iguales, puedes buscar soluciones, pero cambian de situación y jugador. De los últimos cinco recibidos, tres han sido de penalti. Son errores nuestros. El Logroñés estuvo poco o nada cerca de nuestra área y no podemos darle esa ventaja de cometer un penalti. Tenemos que cortarlo. No es importancia, sino frustración. Preparas el partido, sales convencido de que será el día y, sin que pase nada, se desmorona todo. Remontar partidos en la situación que estamos no es fácil”.