Redacción Deporpress | El Comité Técnico de Árbitros (CTA) ha informado este jueves de las designaciones arbitrales del fin de semana tanto para la Liga Santander como para la Liga Smartbank. El colegiado encargado de impartir justicia en el Girona- CD Tenerife del sábado (15:00 horas) en Montilivi será Aitor Gorostegui Fernández-Ortega, del comité vasco. En el VAR estará Francisco José Hernández Maeso.
El colegiado ascendió a Segunda División al terminar el curso 15/16 tras nada menos que 11 temporadas en la categoría de bronce y, hasta el momento, el balance en sus partidos con los insulares es más o menos equilibrado: cuatro triunfos, dos empates y tres derrotas, mientras que al Girona lo ha arbitrado en cuatro ocasiones, con un saldo de dos victorias catalanas y dos empates.
Sin embargo Gorostegui Fernández será siempre recordado, especialmente en la Línea de la Concepción, que se quejó amargamente del arbitraje sufrido contra el CD Tenerife en el choque de vuelta de las semifinales por el ascenso a Segunda División de la temporada 2011/12 (El Tenerife caería eliminado en la última ronda contra la SD Ponferradina).
Por aquel entonces los insulares, dirigidos por Quique Medina, lograron un 0-1 en el partido de ida de esa eliminatoria llegando con ventaja al Heliodoro, pero el Linense estuvo muy cerca de eliminar a los tinerfeños. Ganaron también en casa los blanquiazules (3-2) con una ‘Balona’ que terminó con solo ocho jugadores sobre el terreno de juego al sufrir las expulsiones de Francis, Copi y David Hernández, estos dos últimos en el minuto 88 de partido cuando Gorostegui decidió no conceder un penalti a los visitantes con 2-2 en el marcador. El tinerfeñista Sergio Rodríguez derribó a David Hernández (que acabaría expulsado) a los 88 minutos de partido, pero el colegiado hizo ‘la vista gorda’. Un penalti que, de haberlo transformado hubiera supuesto el 2-3 para su equipo y eliminado al Tenerife, que marcó el definitivo 3-2 (Kike López) en la siguiente acción.
El Diario de Jerez, por aquel entonces, resumió así la polémica actuación del árbitro del duelo de los blanquiazules en Montilivi de este sábado: «Un atraco a silbato armado. Un despropósito malintencionado. Una cobardía de un arbitrucho incapaz, ejerciendo de sicario de sabe Dios qué bastardos intereses. Un tipejo vestido de negro y sus dos silenciosos escuderos echaron a la Balona ayer de la fase de ascenso a la Liga Adelante. Los albinegros tenían a su merced al todopoderoso cuando en el minuto 88 Sergio Rodríguez enganchó a David Hernández a un metro del marco y, derribándole, le impidió anotar el dos-tres que suponía la clasificación. Un penalti de esos que se adjunta en DVD para explicar en el curso arbitral qué faltas merecen la pena máxima. En ese puñetero minuto 88 la guillotina había completado su trabajo. La Balompédica perdió el temple, cayó en la provocación de este presunto árbitro y acabó perdiendo el partido y con ocho sobre el césped. Un injusto punto final a una campaña enorme, histórica, una liga preñada de machadas, que brindó muchas alegrías a gente que está muy necesitada de ellas. Demasiado bueno, demasiado importante, para que aspire a oscurecerla una sola persona, por muy indeseable que resulte. Hasta que fue perpetrado este asesinato deportivo, el partido, como el ida, había resultado muy intenso, emocionante a más no poder, pero carente de fútbol«.