Redacción Deporpress | El equipo arbitral dirigido por Milla Alvéndiz firmó una actuación arbitral discutible en el encuentro de segunda eliminatoria, en el Heliodoro Rodríguez López, entre el CD Tenerife y la SD Éibar (1-2). Después de un discutido penalti no señalado a Sam Shashoua, se privó a los blanquiazules de forzar la prórroga para buscar el pase a dieciseisavos de final.
Rondaba el minuto 88 cuando un pase filtrado sobre Moore dejaba al norteamericano solo, regalándole el gol a Manu Apeh, quien veía como le anulaban el segundo gol de la noche en el Heliodoro por un fuera de juego inexistente. Sin el VAR presente en la Copa del Rey, el tanto chicharrero hubiese subido al marcador y habría tenido opciones de pasar de fase en el tiempo extra.