Redacción Deporpress | Corría el minuto 70 de partido. El cuarto árbitro levanta el cartelón electrónico del que sería el primer cambio de los insulares. El 20 señalaba que era Juanjo Expósito el jugador sustituido para que entrara Aridane. Caminaba a paso tranquilo porque el Tenerife iba ganando pero, sobre todo, porque estaba disfrutando del momento.
El Heliodoro reconocía el trabajo del exjugador de la Ponferradina, al tiempo que valoraba el tanto que había conseguido y que abría la cuenta de los tinerfeñistas. Expósito, puesto en duda a su llegada por su balance goleador la pasada campaña, ya ha contentado al Heliodoro en al menos una ocasión, la que le valió el reconocimiento del recinto capitalino.
Aplauso que también se llevó Édgar, quien retornaba al Estadio esta misma temporada. El de Arafo ya había estado aquí con el Jaén, pero esta vez su equipaje era el local y la afición no estaría en su contra. El jugador esperaba este momento con muchas ganas, y aunque en siete minutos escasos no tuvo mucho tiempo de demostrar su nivel, sí dispuso de alguna jugada de peligro.