Redacción Deporpress | «Había tres partes y no se pudo llegar a ningún acuerdo, por lo que ahora decidirá el jugador». Así ha resumido el agente de Jacobo Sanz, Luis Perote, la situación en la que se encuentra inmerso el ya exfutbolista blanquiazul. El guardameta fue despedido de la entidad blanquiazul por motivos disciplinarios, después de que el club le otorgara un permiso de diez días y no se presentara a los entrenamientos a la finalización de ese periodo.
Después de intentar infructuosamente contactar con el meta, el club optó por finalizar de manera unilateral el contrato, algo que el abogado del club, Santiago Nebot, entiende como un despido improcedente. Este miércoles, su agente explicó que Radio El Día que «vamos a tratar de que todo se resuelva sin que haya perjuicios para nadie». Así mismo, Perote indicó que «a Jacobo se le despidió para poder fichar, pero no hay rencillas personales». «Por circunstancias no se resolvió por la vía deportiva, pero ha sido todo un poco drástico», finalizó.