Por @juanjo_ramos
No, no festejo de la salida de Víctor Moreno. Porque aunque considero que es buena para el CD Tenerife, no es lógico celebrar que tres personas pierdan su puesto de trabajo. Pongo por delante sus buenas intenciones, que se presuponen, y las horas de trabajo dedicadas a que las cosas salieran mejor de lo que han salido.
Cierto es que el resultado no ha podido ser más desalentador. Moreno prometió cambiar la metodología de trabajo en el área deportiva de la entidad a través de ideas casi revolucionarias. Apodado “el Algoritmo” en el vestuario, por su tendencia a darle importancia a la fría estadística, vio como sus ‘innovaciones’ fracasaban una tras otra. El talent center fue el ejemplo palmario de ello. Contrató un técnico (Fran Blasco) para realizar un trabajo complementario y este ha acabado de ayudante de José Luis Oltra en el Racing.
Moreno ha convivido con cinco entrenadores, uno interino, en apenas un año. No ha sabido escoger el momento casi nunca. Echó a Oltra a destiempo, mantuvo la fe en López Garai más de la cuenta y no eligió, aunque sí se encargó de la negociación, a Baraja.
Ha realizado hasta 19 fichajes en sus 14 meses como director deportivo. Ha encarecido la plantilla 1,8 millones de euros para que el equipo esté solo tres puntos por encima del descenso, una circunstancia idéntica a la que se encontró. Y por si fuera poco, su relación con la plantilla acabó siendo prácticamente inexistente.
A algunos estas realidades les duelen. Por eso responden siempre: “es que Serrano…”. Pero el antecesor de Moreno ya pagó sus errores con la puerta de la calle. Los que creen que salió más tarde de lo que debía son los mismos que ahora sostienen que ha faltado paciencia con Moreno.
También se agarran a argumentos peregrinos como “es que no le dejaron trabajar”. Sin embargo, el recién destituido director deportivo tuvo, hasta noviembre, mayor capacidad de acción que los que le precedieron en el cargo. El fútbol son resultados y los de Moreno suponen un fracaso en toda regla. Por eso no sigue en la Isla.