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Édgar Méndez, la historia del ‘fichaje’ más rentable del Almería

Redacción Deporpress | En la Primera División, esa misma competición que hace no demasiado tiempo era conocida como la Liga de las Estrellas (ahora la Premier League inglesa le cuestiona dicha supremacía mundial), hay un futbolista tinerfeño que está demostrando su valía. Si se habla de la buena trayectoria liguera del Almería, hay que hablar, sin lugar a dudas, del sobresaliente comienzo de temporada que está protagonizando un jugador isleño.

Édgar Antonio Méndez Ortega ha disputado ya, hasta la fecha, seis partidos en la Liga BBVA, en cinco de ellos ha sido titular, y acumula dos goles. Nadie en su equipo lleva más tantos que él, y además asistió a Soriano, en el debut liguero, para sumar un punto ante el Espanyol. Este domingo fue decisivo en Riazor, donde lanzó un derechazo en el minuto 92 de partido, ante el que nada pudo hacer Germán Lux (0-1).

El tinerfeño nunca no lo ha tenido fácil. Se marchó pronto de la Isla y pasó por diferentes canteras, entre ellas las del Real Madrid y la del Betis, sin que nadie (posiblemente tampoco él mismo) supiera dar con la tecla para que explotase ese fútbol que siempre ha llevado dentro. Llegaba el momento de currárselo desde abajo y comenzó su peregrinar, siendo todavía muy joven, por la Segunda División B.

Dio pasos sólidos en el Melilla, también hizo lo propio en el filial del Almería. Y partir de ahí llegó el momento de dar el salto. De la mano del Jaén debutó en el fútbol profesional (Segunda División) y con el Tenerife compitió, igualmente en la Liga Adelante, en la segunda vuelta de la pasada temporada. En la Isla, en su Isla, dejó detalles de que ahí había futbolista, y con contrato en vigor con el Almería, poco probable parecía que el equipo blanquiazul pudiese contar de nuevo con sus servicios.

Eso sí, en el debe de la entidad tinerfeñista queda el no haber intentando, quizá con mayor ahínco, el prolongar la estancia en el club de tan prometedor futbolista. Édgar hizo de nuevo las maletas y emprendió viaje de regreso a tierras andaluzas. La Primera División le esperaba. Ya, pronto, conoció que el conjunto almeriense le iba a adaptar su contrato a la nueva categoría en la que estaba llamado a militar.

Era la ocasión para que su fútbol tomase la palabra. Dicho y hecho. Édgar vive el momento más dulce de su todavía corta carrera. Ahí, donde la luminosidad de los focos ha encandilado a no pocos proyectos de buenos futbolistas, Édgar, el arafero, está tirando de cabeza. Siempre, en el juego, ha ido uno o incluso dos pasos por delante de los demás. Pero lejos del verde, ahí donde ya no manda tanto el fútbol, está demostrando una madurez, que hoy en día le marca el camino.

«LE PEGUÉ A LA PELOTA CON MUCHA FE»
En declaraciones a la web oficial de la UD Almería, el extremo (también delantero) canario resaltó que en el feudo del Deportivo, «le pegué a la pelota con mucha fe». Así recordó que «el partido ya estaba terminando y lo que quería es que la pelota se quedara allí». Naturalidad en todas sus manifestaciones: «Si no entraba en la portería, que se fuera a córner, porque tenía dos jugadores delante de mía, pero el encuentro tenía que morir ahí». Además, no se olvidó de la labor de sus compañeros: «Yo he marcado el gol, aunque el mérito es todo el equipo». Generoso sobre todo en el momento del éxito: «El trabajo tiene su recompensa, y en esta línea debemos seguir». Édgar Méndez, la historia del fichaje más rentable del Almería.