Redacción Deporpress | Los cinco fichajes del CD Tenerife hasta la fecha firmaron su puesta de largo en la jornada inaugural en el Heliodoro Rodríguez López, con final feliz. Más allá del resultado, los nuevos refuerzos ofrecieron una carta de presentación notable, tanto a nivel individual como colectivo.
Uno de los grandes protagonistas fue Jacobo González, quien se estrenó a las primeras de cambio. El futbolista procedente del filial del RC Celta de Vigo tardó menos de diez minutos en enchufarla, después de que entrase por la lesión muscular del otro goleador: Suso Santana. A pierna cambiada, recibió un servicio de otro de los debutantes, Manu Apeh, quien le sirvió un balón inmejorable para ganar en carrera a su marca y definir mano a mano con sangre fría. Incluso, pudo disfrazarse de asistente, en un centro perfecto a la cabeza del ariete nigeriano que no llegó a conectar bien en el corazón del área. Precisamente, el ariete africano cumplió como titular, desahogando y tirando de oficio, aseado en el juego aéreo, así como con el balón en los pies.
Buen sabor de boca dejó también como interior Carlos Pomares. Uno de los preferidos de Fran Fernández fue de los más activos, estando omnipresente y prodigándose con bastante regularidad al ataque. Asimismo, Bruno Wilson firmó en positivo en la línea de centrales, sin fisuras y con capacidad para sacar el balón. El último en entrar fue Gio Zarfino: el charrúa dejó su primera muestra en la sala de máquinas junto a Aitor Sanz, demostrando capacidad de llegada y mucho sacrificio en el eje circular.