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Dos veces al año (01-10-14)

Por @JF_Rojas

No es difícil dejarse llevar por la tentación de la euforia y medir al Tenerife por su rendimiento en el derbi. A un equipo solemos atribuirle el mejor nivel que puede ofrecernos y sin duda ante Las Palmas los de Cervera nos entregaron su máximo de la temporada. La cuestión sin embargo es que como ya se encargó de recordar todo el mundo estos días, los partidos de esta rivalidad son especiales y únicos. Un derbi reúne connotaciones particulares que no pueden reproducirse el resto de partidos. La intensidad, la comunión con el público, el conocimiento profundo del rival y su juego, la motivación de cada futbolista. Todo lo que sucede en el derbi es resultado de una combinación de factores única que no puede tomarse como muestra representativa para el resto de la temporada.

 Hace una semana escribía que a falta de otra cosa acudiría al partido con la expectativa de que la magia del derbi reencontrara al equipo con su fútbol. Había sucedido antes y podía ocurrir de nuevo. Desde hace lustros el enfrentamiento con Las Palmas tiene un efecto sanador para el Tenerife, quizás en compensación a otro periodo similar en el que la cosa funcionaba justo al contrario. Pasado el partido la cuestión se centra en saber si se sabrá aprovechar la herencia que deja el encuentro. Cervera recordó en rueda de prensa que tras un festival similar el año pasado el equipo perdió varias jornadas seguidas, un lujo que no puede permitirse de nuevo. Con su victoria el Tenerife sumó tres puntos y ganó tiempo y tranquilidad para trabajar. Salvó un match point pero no ganó la Liga.

 Ya hemos comentado que el técnico del Tenerife sigue aferrado al modelo de juego del año pasado. De hecho, se llevó el derbi plasmando sobre el campo la esencia de aquellos valores que tan bien le funcionaron. Ocurre sin embargo que el equipo es distinto y cuenta con otras opciones que convendría aprovechar. Es más que dudoso que el plan del derbi, concebido perfectamente para enfrentarse a un rival abierto como Las Palmas, sirva para el común de los partidos de la categoría. A veces también hay que llevar la iniciativa y es ahí donde el equipo sigue flaqueando. Buena parte del éxito de esta temporada dependerá de que Cervera se decida a encontrar caminos diferentes para superar todos esos obstáculos que presenta la temporada. Y tiene que hacerlo pronto porque por desgracia el derbi sólo puede venir a rescatarle dos veces al año.