Skip to main content Scroll Top

Dos generaciones: árbitros de baloncesto en Canarias

Pilar Pérez (Santa Cruz de Tenerife) | Aldo Rodríguez Barreto y Aldo Jesús Rodríguez Francisco son padre e hijo vinculados al arbitraje en el baloncesto canario. Una generación unida al deporte de la canasta desde siempre. Hemos hablado con ellos para conocerles un poco mejor. Además nos ha atendido Manuel Gómez, presidente de la Federación Canaria de Baloncesto ilusionado con el presente y futuro de este deporte en el archipiélago canario.

Deporpress: Para aquellas personas no vinculadas con el deporte ¿Quiénes son la familia Rodríguez en el baloncesto canario?

Aldo Rodríguez: «Una familia de origen palmero, un lugar donde se vivía con mucha intensidad el baloncesto y que fue cuna de grandes jugadores y árbitros como Pedro Hernández Cabrera y que intentamos aportar nuestro granito de arena a este deporte que amamos».

Aldo Rodríguez (hijo): «Una familia normal y corriente, que aporta su grano de arena en el baloncesto canario desde el arbitraje, igual que el resto de árbitros de la Federación».

DP: ¿Qué ha significado el arbitraje en la familia?

AR: «Ha significado mucho, el arbitraje te marca como persona y te aporta valores muy importantes para el desarrollo personal y profesional en otros ámbitos de la vida».

ARH: «Una experiencia única, más que recomendada, que en la relación padre e hijo es un punto de unión y de compartir momentos y vivencias».

DP: ¿Cómo se ha sentido con el arbitraje?

AR: «Me he sentido muy bien sobre todo con mi aportación en la formación de jóvenes árbitros, faceta con la que me siento muy satisfecho».

DP: Mientras usted crecía, su padre con el arbitraje eran uña y carne ¿Qué recuerda de esos momentos?

ARH: «Realmente ninguno. Cuando yo nací mi padre había dejado el arbitraje por un tiempo, por lo tanto no tengo recuerdos de mi padre arbitrando. Pero si de ver algún partido por televisión y preguntarle por las señales que hacían los árbitros del momento».

DP: ¿Qué cambios han observado en el arbitraje cuando arbitraba Aldo Padre y ahora que lo hace Aldo hijo?

AR: «Han cambiado muchas cosas desde que empecé a arbitrar hasta ahora. En la actualidad sigo como árbitro en activo colaborando con la Federación Insular de Tenerife, el deporte ha evolucionado y se ha adaptado a los nuevos tiempos, es más espectáculo y de la misma manera que ha evolucionado el resto de la sociedad ha cambiado el baloncesto por la influencia de las personas que lo practican, en mi opinión en cosas a mejor y en otras no tanto».

ARH: «Muchísimos, sin ir más lejos, el cambio de mecánica con arbitraje a tres. A parte de que la normativa del baloncesto va evolucionando conforme pasan los años».

DP: ¿Cómo ven el baloncesto canario actualmente?

AR: «No está en un mal momento, pero hay mucho margen para mejorar muchas cosas».

ARH: «Canarias siempre ha tenido un papel importante en el baloncesto español, tanto en lo deportivo como en el arbitraje. La situación actual es muy positiva. Dos equipos en la liga Endesa y competiciones europeas, cuatro equipos en liga femenina 2, cuatro equipos en Liga EBA. Con un futuro ilusionante ya que en categorías base contamos con canteras muy importantes. Prueba de ello son los resultados en los campeonatos de España tanto de clubes como de selecciones autonómicas, haciendo especial mención a la selección minibasket masculina que se proclamó campeona en San Fernando este año 2017. Y sobretodo Canarias se vuelve a colocar en el mapa siendo sede en el Mundial Masculino de 2014, siendo sede única en el europeo de silla de ruedas en 2017 y el próximo gran acontecimiento siendo Tenerife sede única del Mundial Femenino 2018».

DP: Aldo Rodríguez padre ha dejado en su hijo la semilla del arbitraje, ¿Qué consejos le ofrece para desempeñarlo?

AR: «Él fue jugador antes de introducirse en el mundo del arbitraje por lo que conoce el juego que es algo muy importante para arbitrar, tiene talento y eso es una ayuda. Pero en el arbitraje lo más importante es el trabajo semanal, la constancia y la perseverancia. Es una especialidad en la que nunca se termina de aprender y donde siempre hay cosas por mejorar. El peor enemigo de un árbitro es la auto-complacencia y el acomodarse, por lo que mi consejo es: trabajo, trabajo y más trabajo y la aplicación del sentido común a lo que se hace en la pista. Sin olvidar la humildad que es muy importante para un árbitro».

DP: ¿Qué ha aprendido Aldo hijo de su padre en el momento de llevar a cabo el arbitraje?

ARH: «Muchísimas cosas. Mi padre siempre ha sido un ejemplo para mi, no solo en el arbitraje. Es una persona que hace todo lo que esté en su mano para intentar ayudar y hacer mejorar a cualquier arbitro, por lo tanto es una suerte tenerlo en casa.  De todas las cosas que he aprendido de él, destacaría la seguridad en su forma de arbitrar y el control de partido que establece. Aunque esto último sea lo más difícil para un árbitro».

DP: ¿Qué opinión le merece su padre como árbitro? y ¿Ahora como directivo de la Federación Canaria de Baloncesto? ¿Le ha costado arbitrar en algún momento porque lo comparasen con su padre?

ARH: «Me da pena no haberlo visto en su máximo nivel arbitral, igualmente creo que es un árbitro muy correcto, justo y sincero. Cómo directivo arbitral de la FCB me parece que no solo él, si no el resto de técnicos cómo Fran Afonso, Michel Pérez Niz, Paco Araña y los árbitros de grupo 2 FEB, están desarrollando un proyecto ilusionante y un trabajo muy laborioso que poco a poco va obteniendo sus frutos. Que me haya costado arbitrar no, pero que él esté en algún partido como técnico y saber que cuando lleguemos a casa me dará caña a veces cuesta. Pero siempre buscando la mejora cómo árbitro».

DP: En su experiencias en el arbitraje canario, ¿Qué es lo que cree que debe mejorar y qué es lo mejor del arbitraje en el baloncesto canario?

AR: «Lo mejor sin duda es la materia prima, tenemos mucho talento en nuestros jóvenes y muy buenas personas y esto es muy importante. Tenemos que mejorar en dar a conocer el trabajo que realizan los árbitros cada semana y en trasladar al resto del deporte que el error arbitral existe y que tenemos que convivir con el error de los árbitros exactamente igual que con el error del jugador o del entrenador, porque como humanos todos erramos. También pedir el máximo de implicación de todos los estamentos para elevar el número de jóvenes que quieren entrar en este mundo, la competición es grande y hace falta un número mayor de árbitros y árbitras».

DP: ¿Qué futuro ve en el arbitraje canario? ¿Qué árbitros representan de buena manera en la actualidad los valores y principios de esta siempre complicada profesión?

AR: «Soy de la idea de que el futuro está siempre en nuestras manos, Canarias ha sido siempre un vivero de grandes árbitros y aunque en la actualidad el número de representantes de las máximas categorías ha decrecido, estoy convencido de que con trabajo y con una buena planificación técnica a corto, medio y largo plazo los objetivos se irán cumpliendo y el trabajo dará sus frutos.
Cualquiera de los árbitros que tenemos en la élite de nuestro deporte, representa nuestros valores, cuesta mucho llegar y también mantenerse arriba».

DP: ¿Cómo valoran el trabajo de la Federación Canaria de Baloncesto?

ARH: «El trabajo de la Federación Canaria está siendo muy bueno. Como mencioné anteriormente este año se organiza el Mundial Femenino en Tenerife que supondrá una repercusión y una responsabilidad importante. Espero que se desarrolle de la mejor manera posible».

DP: ¿Qué ha sido lo mejor y lo peor en su etapa como árbitro? ¿Con que se queda de esa etapa? ¿Algún momento bonito y otro no tanto?

AR: «Lo mejor sin duda es el gran patrimonio que se acumula en forma de compañeros y amigos que se hacen en este deporte y que perduran en el tiempo. Lo peor que le puede pasar a un árbitro es cometer un error que tenga influencia en el resultado de un partido, es muy desagradable y a todos nos afecta mucho si nos llega a suceder, no nos gusta equivocarnos y convivir con el error aunque debemos normalizarlo es complicado cuando tus decisiones afectan a los demás».

DP: Un mensaje de gratitud entre ustedes por el camino andado de padre a hijo en el mundo arbitral

AR: «El mensaje que puedo transmitir tanto a Aldo como a todos y cada uno de los jóvenes árbitros a los que formamos desde la FCB, aparte de agradecerles sinceramente el tiempo y el trabajo que dedican al baloncesto en Canarias, es que vivan el deporte con pasión pero sabiendo que lo prioritario son sus estudios y su vida personal. Que aprovechen todas las herramientas que su formación como árbitros les va a proporcionar para su desarrollo personal y que sean siempre leales y honrados consigo mismo y con su importante labor en el deporte».

ARH: «Muchas gracias por lo enseñado, por lo que me enseñas cada día y por lo que queda por enseñarme. Estoy muy orgulloso con la labor que desempeñas actualmente junto al resto de técnicos. Y espero que como hasta ahora el baloncesto nos regale muy buenos y bonitos momentos juntos».

DP: Un mensaje al arbitraje en el baloncesto canario

AR: «Al Baloncesto Canario transmitirle que el árbitro es una parte más del deporte, que tenemos árbitros en formación que actúan en las categorías del Baloncesto de formación y que hay que entender que el error forma parte inseparable de la labor que realizamos, que fallamos exactamente igual que le puede pasar a un jugador cuando lanza el último tiro del partido y que decide el resultado y no somos ni peores ni mejores que ese jugador, intentamos siempre hacer nuestro trabajo lo mejor que sabemos y podemos».

ARH: «Para mis compañeras y compañeros seguir trabajando como lo hemos hecho hasta ahora. Que como siempre los éxitos llegan por si solos y que sigamos disfrutando de este maravilloso deporte como el primer día».


Manuel Gómez y el baloncesto en Canarias

 

«Con la designación de Aldo Rodriguez, los objetivos de la Federación Canaria de Baloncesto se han basado en una alta calidad en cuanto a Formación Arbitral y Oficiales de Mesa en todas las islas que ha sido constante a lo largo de cada temporada; otro segundo objetivo es que cada año tengamos una mayor número de árbitros canarios en competiciones nacionales, que en la actualidad son 12 entre ACB, Grupo 1 y Grupo 2, la mayor en todos los tiempos. En tercer lugar, la captación arbitral en todas las islas y su Formación arbitral. Aunque ha aumentado el número de Árbitros y Oficiales de Mesa, seguimos teniendo un handicap en cuanto a la cantidad mínima para cubrir satisfactoriamente las competiciones, tanto insulares como regionales. Entre todas las Federaciones (Canaria e Insulares) seguiremos apostando por la captación arbitral y de Oficiales de Mesa para que terminen más Arbitros de los que empiezan cada temporada. Debemos promocionar a los árbitros como modelos de deportistas y que forman parte importante de nuestro baloncesto».

El presidente de la FCB continúa afirmando que «Por otro lado, indicar también que Canarias tiene representación en los diferentes Comités de la Federación Española de Baloncesto en las personas de Pedro Rocío, Michel Pérez Niz y de Francisco Afonso Castillo; técnicos arbitrales que continuamente están formando a todos los árbitros a nivel nacional y regional y que sirven como referentes al resto de árbitros y Oficiales de Mesa canarios.

Manuel Gómez no olvida la Copa del Mundo de baloncesto Femenino «Otra de las actividades importantes en el próximo año es la celebración de la Copa del Mundo de Baloncesto Femenino que se celebrará en Tenerife que nos dará un mayor impulso a la iniciativa arbitral. Tenemos planificadas diferentes actividades formativas para nuestro colectivo arbitral y también indicar que tendremos representación canaria con los Oficiales de Mesa que estarán en todos los partidos de dicha Copa del Mundo».


El arbitraje en el baloncesto canario, presente y futuro. Un ejemplo son Aldo Rodríguez y su hijo que viven por y para esta profesión con la ilusión del primer día. Una generación que lucha por ayudar a mejorar el silbato en el deporte de la canasta. Muchas felicidades por el trabajo y el esfuerzo en ello. Muchas gracias por permitirnos entrar en su vida arbitral.