Redacción Deporpress | El tiempo pasa volando. Y aquel momento en el que Tenerife estuvo cerca de tocar la élite, también. Lo rozó con las manos. Pero se quedó con la miel en los labios. El 24 de junio de 2017 fue una pesadilla para los corazones blanquiazules. Aquella noche, el sueño de volver a Primera División quedaba roto en añicos. El Getafe, verdugo de los blanquiazules. Los hombres comandados por José Luis Martí se estrenaban en aquel curso dentro de unos playoffs de ascenso a la élite, desde su instauración en 2011.
Los isleños se desplazaban a Madrid con toda la ilusión del mundo. Después de haber eliminado al Cádiz en la primera ronda, los tinerfeños se plantaron en la final frente al cuadro dirigido por José Bordalás. El Heliodoro empujó en la ida, con 23.000 gargantas remando en cada jugada. Y saltando junto a Jorge Sáenz para meter el 1-0 definitivo de renta con el que los insulares viajaban a la capital madrileña.
Pero los últimos 90 minutos no tuvieron el efecto deseado. El Getafe se convirtió en un auténtico ciclón para remontar en cuestión de 12 minutos, por mediación de Faurlín y Pacheco. El ‘Choco’ Lozano devolvía las esperanzas tinerfeñas, anticipándose a su marca tras un centro raso desde el costado de Gaku para poner al Tenerife otra vez por delante en la eliminatoria. Sin embargo, fue un caramelo que duró menos de lo esperado en la boca. Dani Pacheco repetiría protagonismo, aprovechando un rechace de Dani en un mano a mano con Jorge Molina para fusilar y poner un 3-1 que no se movería más. La hazaña de la 2008/2009, esta vez vía playoffs, no pudo repetirse.
Desde entonces, el Getafe se ha mantenido en Primera, bajo la batuta de Bordalás como principal lider desde los banquillos. Y este año jugarán Europa League. Mientras, el Tenerife sigue dando bandazos en la categoría de plata. Sin un patrón claro ni definido, los tinerfeños han coqueteado más con el descenso que con la promoción desde aquellas fechas. Ahora, con el tándem López Garai-Moreno, los blanquiazules sueñan con cambiar el devenir a corto y medio plazo.