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Doce para jugar

Por @fllombet

Por derrotas se cuentan las apariciones del Iberostar Tenerife en esta pretemporada. Tres de tres en sendos partidos ante Gran Canaria, Murcia y Baskonia. Y, ante esto, puede suceder que se empiece a desinflar esa euforia de hasta hace algunas semanas cuando se verbalizaba que la entidad podía tener la mejor plantilla de su historia y que casi la competición europea se quedaría corta para las prestaciones que iba a mostrar la plantilla.

Lo venimos advirtiendo en nuestras anteriores “Enredaderas”, ganar cualquier compromiso, por muy amistoso que sea, siempre va a ayudar a fortalecer la credibilidad en el trabajo semanal y en lo planificado, pero hacerlo a costa de jugar solo al resultado puede ser pan para hoy y hambre para mañana.

Esa es la sensación, muy particular, que me ha dejado la puesta en escena de los nuestros en esos encuentros. Todos juegan casi lo mismo independientemente del rol que luego vayan a desempeñar en la temporada. Por vez primera, desde que el club está en la ACB, se ha confeccionado una plantilla con doce jugadores. La densidad de partidos que el grupo va a soportar en poco tiempo, entre la competición europea y la nacional, así lo aconsejaba. Pero no doce para entrenar, doce para jugar.

Y ese es el guión que a buen seguro tiene el cuadro técnico. Nadie puede quedarse fuera, y menos en pretemporada. De ahí que, muy probablemente, sigamos observando esa dinámica en los próximos compromisos.

Poco a poco irán apareciendo aquellos jugadores llamados a dar ese salto de calidad que determinen finales de posesión o de partido. Para eso está confeccionada la plantilla. El presupuesto que maneja la entidad permite tener doce jugadores, pero perfilando muy mucho quienes debe asumir mayor protagonismo. Los iremos descubriendo.

Esta semana vuelven los partidos. Mañana en un entreno a puerta cerrada con el Zenit de San Petersburgo. Una práctica que se está poniendo muy de moda en esta pretemporada. El domingo, el rival será Manresa. Otro test para continuar midiendo la progresión del equipo.

Tres días más tarde, el miércoles, el equipo se presenta ante su afición. Será, a buen seguro, la primera vez que los jugadores y cuadro técnico convivirán con el deseo de entrenar y querer ganar.