Por @rondoscutillas
El duelo de este viernes en el Heliodoro será desigual. La clasificación dictamina que medirán sus fuerzas el Osasuna, líder de la categoría, y el CD Tenerife, cuyo único objetivo es tratar de eludir lo antes posible la corta distancia que lo separa de la zona de descenso.
Pero independientemente de los puntos que cada equipo ha logrado atesorar en estos dos tercios del campeonato, la cita se desequilibra de manera clamorosa en las áreas. En el territorio en el que se ganan los partidos, el Osasuna también es el más fuerte, al anotar 41 goles en 30 partidos (1,36 de promedio), una barbaridad si se compara con los 25 (16 goles menos que los rojillos) que han materializado los blanquiazules hasta la fecha (0,83 tantos de promedio).
Las causas de estasalvaje diferencia las hallamos en la aportación de los jugadores de vanguardia. El próximo visitante del Heliodoro tiene la delantera más potente de la categoría, con un trío de tenores acostumbrado a cantar gol con bastante asiduidad. Nada menos que 26 ha firmado ya el tridente integrado por Juan Villar (11 dianas), Roberto Torres (10) y Rubén García (5) frente a los raquíticos nueve tantos que han logrado reunir José Naranjo (4), Filip Malbasic (3) y Nano (2).
La ausencia de Villar por lesión de la convocatoria que realizará Jagoba Arrasate en su viaje a la isla supone un alivio para los intereses del equipo que dirige José Luis Oltra. El ex jugador del Tenerife ha marcado 11 goles en 21 partidos ya que las lesiones, un capítulo que también lastró su rendimiento como blanquiazul el pasado curso, le han hecho desaparecer de las convocatorias en varias etapas del campeonato. Brandon Thomas, que ha anotado tres goles; Kike Barja, autor de otros tres; o Xisco Jiménez, con uno, son las alternativas a cubrir su baja.
El análisis del comportamiento de la delantera del Tenerife es francamente deficiente. Naranjo ha marcado cuatro goles, pero ha tenido un rendimiento irregular. Ni Etxeberria, primero, ni Oltra después han sabido acomodar al andaluz, llamado a ser el abanderado del actual proyecto desde el pasado verano. Su decadencia es tal que incluso ha sido desplazado a la suplencia en las últimas jornadas (solo ha sido 16 veces titular en los 25 partidos que fue convocado).
Los números de Malbasic son para llorar. El serbio, en la que se presuponía la temporada de su eclosión definitiva en España, se ha quedado estancado y empeora las cifras del ejercicio anterior, con unos paupérrimos 3 goles en los 23 partidos que ha sido titular y en los que ha sumado 2.172 minutos sobre el césped. A su escasez de remate se une que, cuando se decide a chutar sobre la portería del rival, lo hace con escasa puntería y rara vez entre los tres palos.
Nano, por unas razones o por otras, tampoco se ha parecido a aquel delantero descollante por el que el Éibar pagó 3,2 millones de euros en agosto de 2016. El canterano apenas suma 1.098 minutos en los 21 partidos en los que ha intervenido, saldados con el exiguo bagaje de apenas dos goles. Tal es su ansiedad por marcar que, ante el Alcorcón, vio la quinta amarilla por ir a celebrarlo con los seguidores blanquiazules que se encontraban en el fondo donde anotó el tanto del empate.
Curiosamente, el tridente ofensivo del Tenerife lleva más tarjetas que goles esta temporada. Nada menos que 24 cartulinas se reparten entre los tres. Naranjo suma nueve amarillas y una roja, Malbasic ha sido amonestado en nueve ocasiones y Nano en cinco.
Con esa pobreza de cifras ofensivas recibirá el Tenerife al Osasuna este viernes en un partido que enfrenta al tercer peor ataque de Segunda contra el más efectivo. Los números demuestran que los navarros usan dinamita en el área adversaria y el Tenerife no pasa, por ahora, de hacer que, ocasionalmente, explote algún petardo que otro.