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Diego Ifrán rompe con su representante y medita retirarse

Redacción Deporpress | Un negocio muy feo. Diego Ifrán levantó la voz en el programa 100% Deporte de Sport 890 para censurar el comportamiento que su ya exagente Gerardo Rabajda habría supuestamente protagonizado en un intento de fichaje por Necaxa de México, que finalmente no llegó a fraguarse.

«Estando en Peñarol tuve la chance de arreglar con el Necaxa por tres años; Mi exrepresentante me ofreció un contrato de 1.300.000 dólares y me pareció poco», relató el exjugador del Tenerife. «Averigüé con un representante en México y me conseguía un contrato por 2.000.000 y él se quedaba con 700.000, que me pareció perfecto», añadió. «

En lo que me ofrecía mi exrepresentante había 1.400.000 que no sabía dónde estaba y me pareció un abuso; rompí relaciones con él», confirmó. «No puede ser que un representante quiera ganar más que el jugador, que es el que está lejos de su familia», censuró. «Hago demasiados sacrificios como para que se lleven más plata que yo por hacer los contactos; por suerte no me tomó por tonto, pude averiguar y saqué conclusiones», reiteró.

Sobre su futuro dejó en el aire la posibilidad de colgar las botas: «Si me toca algo lindo para poder seguir y me dan las fuerzas, lo haré; es una decisión complicada, pero por las dudas me estoy moviendo y viendo qué hacer».

Hasta el 31 de julio se entrenó en Peñarol, aunque ya conocía que no iba a renovar: «El club no me quiso dejar libre y tuve que ir hasta el 31 de julio a entrenar». «Mi idea era jugar un año acá, aprovechando un problema familiar de salud de mi madre, y cumplí mi sueño, pero la renovación era difícil porque el dinero era demasiado para el Uruguay«, comentó.

Radio Marca informó este jueves del posible interés del Tenerife en hacerse con sus servicios. De todos es conocido que el atacante uruguayo es un futbolista del agrado del secretario técnico blanquiazul, Alfonso Serrano, quien vería con buenos ojos un cuarteto ofensivo compuesto por Nano, Lozano, Ifrán y Cristo. Sin embargo, económicamente parece una opción altamente difícil de concretarse.