Redacción Deporpress | No ha sido un miércoles cualquiera en el Mundialito. Tras la sesión desarrollada por los insulares, dos jugadores pasaron por la sala de prensa del recinto de Ofra. Fueron Luismi Loro e Íñigo Ros. En principio, dos comparecencias más de las habituales que ofrecen los jugadores del cuadro blanquiazul, pero no fue así. Para empezar, también accedieron a la sala de prensa Aridane y Aday Benítez. El motivo lo supimos después. Ambos jugadores se despidieron de la afición como jugadores del conjunto blanquiazul.
El fuenlabreño, antes de recibir las preguntas de los periodistas, quiso tomar la palabra: «Este domingo será mi último partido en el Tenerife. Me hubiese gustado despedirme en el Heliodoro pero no pudo ser. Desde aquí agradecer al club y a la afición el cariño durante estos dos años y medio, que han sido muy bonitos y, desde ahora, desearle la mayor cantidad de éxitos». El futbolista quiso dejar claro también que «una despedida jugando es mejor, pero lo importante es lo que he conseguido en este club, que es mantener la categoría después del ascenso». «No me voy porque quiera, sino porque tengo que irme», lamentó.
Una vez terminada la comparecencia, tomó la palabra Íñigo Ros y, tal y como avanzó este martes con los compañeros de Canarias Radio La Autonómica, exclamó que «Doy las gracias a mis compañeros y agradezco al club la oportunidad que me brindó». Confesó que «es una decisión personal, mi ciclo ha terminado y me marcho para buscar oportunidades en otro sitio». También confesó que «me hubiera gustado despedirme en el Heliodoro, algo más reconfortante que hacerlo en una sala de prensa». «Me hubiera gustado participar más pero la circunstancias del fútbol son estas y ha llegado el fin de mi ciclo», admitió. Por último, quiso añadir que «es una decisión personal que he tomado con mi familia para buscar esa ilusión que me ha movido hasta el momento y no estar en una situación como la que estaba donde no apetece».