Redacción Deporpress | Guste más, guste menos, dé mejores resultados o peores, lo cierto es que hay partidos, y son casi todos, en el que el dibujo, sistema, o como lo quieran llamar importa más bien poco y es una milonga.
Como esta tarde en Mallorca, donde hubiera dado igual que Oltra hubiera empezado con tres defensas, cuatro, cinco…o seis. Además de fútbol, que los blanquiazules solo han tenido durante 10 o 15 minutos (siendo generosos), en Son Moix, a un equipo, a nuestros jugadores, hay un mínimo que se les presupone y que está hasta feo pedirles: carácter, dignidad.
Hasta Luis Milla dijo después de la goleada que no aparecieron en la primera parte. Pues señores… aparezcan, porque si no esto se nos va de las manos, porque ni con nombres ni con apellidos se ganan partidos. Y puede que algunos crean (no lo decimos solo por los jugadores) que los apellidos de los nuestros son más lustrosos que los demás, y aquí nadie mira los DNI.
No sabemos qué hay que hacer para que el Tenerife juegue durante 90 minutos seguidos como lo hace a ráfagas en todos los partidos. Parece que nos conformemos con las migajas, cada vez con menos, pero es que ya no es solo con Etxeberria con el que se tira toda una primera parte, también ahora con Oltra, y eso no puede ser únicamente cuestión de entrenadores.
Así que vamos a dejarnos de sistemas, de si es un 5-2-3 o un 3-4-3 según nos apreciemos más los unos a los otros y devuélvannos la sonrisa los fines de semana, que durante los días previos no vale de nada.