Por @Chusdeleon
Cada cierto tiempo me siento delante de mi ordenador y busco la aplicación del desfragmentado del disco duro. Soy de los imbéciles que se entretiene cuando ve a los cuadraditos apilándose junto a los otros y liberando lo atrofiado de la capacidad del periférico. El bicho se tira un buen rato…Y cuando finalmente ha terminado, pues uno no sabe exactamente si el proceso ha sido efectivo o si, por el contrario, ha servido para nada.
El Tenerife se encuentra en medio de un largo proceso de desfragmentación. Hasta siete altas se escucha que pueden venir dejando claras que el virus era más grande de lo que se pensaba o se piensa. Además, parece que el informático que está al lío, un tal Víctor, está apañando bastante rápido el arreglo con aplicaciones de calidad y nos va a convertir el Spectrum en un HP Pavilion con apenas dos retoques. No obstante, el usuario principal, un tal José Luis, no las tiene todas consigo.
El informático que se gasta gafas de sabiondo, se ha traído varios programitas que se ha sacado del maletín de técnico. Para desatascar el comecocos ha venido un cowboy especialista con un «Lasso», dispuesto amarrar con pases certeros y asistencias la nula puntería de nuestros efectivos. También se aplica un software religioso que apela a Dos Santos argentinos para evitar la sangría de despropósitos y despistes en la zaga. Y además, nos han actualizado el buscaminas en forma de rubio serbio que pinta a ser un Alberto Jiménez pero en plan bien, sin idas de cascos ni errores de pase. Si el invento sale bien, iremos a la Matanza a celebrarlo con un Coniglio al ajillo que esperemos no nos salga Caro.
Todo sea por no tener que formatear todo el sistema y tener que empezar de cero.