Skip to main content Scroll Top

Desde ya

Por @rondoscutillas

Se acabaron los simulacros y los amistosos. La Liga de Segunda División está aquí para quedarse y llenar de emociones los próximos diez meses. El campeonato que nace se presenta más abierto que nunca. Será, una vez más, una carrera de fondo que no se gana en los primeros partidos, pero de la que puedes quedar peligrosamente rezagado si no eres capaz de arrancar con más brío del que tradicionalmente suelen mostrar los blanquiazules cuando la competición aún anda en pañales.

Son las horas previas al fútbol de verdad, el que enterrará las dudas del verano y desnudará carencias y virtudes de cada uno de los equipos que, como el CD Tenerife, van a pelear por conseguir su objetivo durante 42 jornadas. Y precisamente ahí, en lo intangible del fútbol, es donde reside una de las mayores fortalezas de este equipo. Lo ocurrido en el playoff nos ha unido. Nos ha hecho creer, otra vez, que soñar con cosas importantes es posible. El club cuenta con 1.500 nuevos abonados y lo normal es que este año el Heliodoro, por fin, sea el estadio de las grandes tardes que vivimos la temporada pasada, aunque solo fuese a cuentagotas, durante la parte final del curso.

Subir no fue posible por detalles. El Getafe fue mejor en la parcela ofensiva y, otra vez, es en esa zona donde aparecen otra vez los principales temores de los seguidores blanquiazules. Huérfanos de un ‘nueve’ puro durante todo el verano, las negociaciones de Serrano para reforzar las posiciones de vanguardia son seguidas con lupa por la prensa y el entorno con el deseo unánime de que el director deportivo acierte en sus reclutamientos y dote a este Tenerife de un mayor músculo goleador del que posee en la actualidad.

Juan Carlos Real, Suso, Tyronne, Víctor Casadesús, Juan Villar y hasta el recién incorporado Paco Montañés son futbolistas con mucha experiencia y argumentos para crear desequilibrio entre líneas. De todos ellos, solo Villar parece en condiciones de irse hasta la decena de goles o incluso más lejos, así que seguiría faltando otro interlocutor con el gol que gane partidos.

El deseado por todos es Nano. Hay unanimidad en cuerpo técnico, plantilla y afición de que su regreso sería lo mejor para el proyecto que se pondrá en marcha mañana. Pero, salvo que el Éibar cambie de idea antes de que se cierre el mercado, veo esa posibilidad muy complicada. Por ahora prefieren mantenerlo en nómina y seguir devaluando su propio producto. No se entiende de otra manera la disparatada cifra que piden por su préstamo, excluyendo la ficha que percibe el jugador.

La pregunta del millón es ¿pagarían ustedes una cifra con seis ceros por traer a Nano de vuelta al Heliodoro como cedido por una temporada? ¿O invertirían esa cantidad en un futbolista que sea propiedad del Tenerife y al que, en el futuro, se le puedan sacar beneficios en forma de traspaso? La decisión final es enormemente arriesgada y de ella dependerá buena parte de lo que sea capaz de conseguir el Tenerife en los próximos meses.

Mientras se despeja la incógnita que marcará el devenir del curso que está a punto de iniciarse, este viernes tenemos todos una cita con las sensaciones que nos permiten, de 90 minutos en 90 minutos, embarcarnos juntos en un viaje hacia lo desconocido. Compartamos unidos esta aventura blanquiazul y preparémonos para dejarnos el alma. Desde ya.