Por @borjarjona
FIFA establece varios mecanismos para la supervivencia del fútbol modesto, principalmente “Derechos de Formación y Mecanismo de Solidaridad” en sus artículos 20 y 21 del Reglamento sobre el Estatuto y Transferencia de Jugadores y Anexos 4 y 5 del mismo reglamento.
En tales preceptos se establece que los clubes formadores de un jugador a partir de los 12 años tendrán derecho a indemnizaciones en el caso de la primera inscripción del jugador como profesional si esta ocurre antes de los 23 años de edad, correspondiendo tal indemnización a los formadores desde los 12 a los 21 años ambos inclusive; es lo que se denomina Derechos de Formación.
Respecto al Mecanismo de Solidaridad, en toda transferencia internacional de un jugador profesional, el club comprador está obligado a retener un 5 % del total de la transferencia que ha de ser repartido entre los clubes que formaron al futbolista desde los 12 años a los 23 y esto ocurre durante toda la carrera profesional del futbolista.
En ambos contenidos se establece que es el club comprador el obligado a solicitar el Pasaporte del Jugador – trayectoria deportiva desde los 12 años de edad) a su Federación correspondiente y calcular los derechos de formación y distribuir lo que corresponda no más tarde de 30 días desde que se ejecuta la transferencia. Pasados los 30 días, hay 18 meses para interponer la reclamación. Si pasado este plazo ningún club reclama, es la Federación correspondiente quien lleva a cabo la misma y destinará el dinero para el desarrollo del fútbol base.
Conociendo estos preceptos, nos llenamos de alegría cuando conocimos la venta del jugador Ayoze Pérez desde el CD Tenerife al Newcastle inglés en el verano de 2014, primero porque siempre creímos que era un jugador diferente al haberlo tenido entre nosotros, primero en categorías inferiores hasta los 10 años y luego más tarde en el juvenil División de Honor, y segundo porque creímos que nos correspondería una pequeña compensación al haberlo formado.
Pero esa alegría se fue diluyendo cuando vimos que nadie, absolutamente nadie, nos contactaba para darnos la noticia, por lo que tuvimos que contactar con profesionales, los que una vez expuesto el caso nos aseguraron que nos corresponde tal derecho, así que el club decide dar poder a estos profesionales con dilatada experiencia en la materia y efectuar la reclamación en Suiza ante la Cámara de Resolución de Diputas de la FIFA, órgano competente en la materia.
Fue un camino duro pues somos un club modesto y todo se hizo largo y de esperar pero los Asesores en todo momento nos transmitieron seguridad y tranquilidad. Ahora, justo un año después se nos reconoce este legítimo Derecho. Es una pequeña ayuda que nos corresponde y que agradecemos ahora que estamos pasando los momentos más duras al vernos privado de nuestro campo para entrenar, jugar y seguir formando jugadores desde hace prácticamente un año teniendo que hacerlo de prestado en donde nos van haciendo un hueco. De seguir así, el club tiende a desaparecer. Seguiremos batallando, no nos queda otra.
*Por Borja Arjona Pérez-Alcalde, intermediario Licenciado RFEF, Metromedia Sport