Redacción Deporpress | El cambio en el deporte canario. Este año se caracterizó por ser el del cambio en el timón de mando del deporte canario. Las elecciones del mes de mayo supusieron que la figura de Manolo López dejara el cargo después de cuatro años de mandato.
El ‘gato de Arucas’ llegó al cargo en verano de 2019. Figura respetadísima en el mundo del deporte y en el fútbol en particular, con pasado en Unión Deportiva Las Palmas y Club Deportivo Tenerife, se encontró en medio de su mandato la pandemia sanitaria y los problemas sobre todo en la lucha canaria y el atletismo.
En sus últimos meses en el cargo, López consiguió un acuerdo histórico para aliviar la carga en las tesorerías de los clubes regionales de fútbol, de modo que las ayudas al transporte llegaran cuando deben llegar. Además, aunó esfuerzos para solventar también las dificultades en los deportes colectivos más practicados en las islas, como el baloncesto, voleibol y balonmano.
En las pasadas elecciones de mayo, hubo cambio de color político y el nuevo Gobierno de Canarias apostó por Poli Suárez para el máximo cargo del deporte canario, al dirigir la Consejería de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes, y este por Ángel Sabroso como viceconsejero del área y por el regreso de José Francisco Pérez al cargo de director general de deportes, conformando una tricefalia en el deporte del archipiélago.
Pérez es hombre también del deporte y al que el cargo no le es nada ajeno, puesto que había sido el anterior director general a Manolo López, se puso de inmediato manos a la obra para continuar con las líneas de ayudas y subvenciones a clubes y deportistas. La Ley Canaria del Deporte es uno de los principales objetivos para este mandato de Pérez.