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Del amor incondicional al desengaño amarillo, la renuncia de un tinerfeño con la UD Las Palmas

Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | Dicen que el amor por unos colores es para siempre, pero existen excepciones. Una de ellas tiene como protagonista a un tinerfeño que, desde pequeño, sintió un profundo arraigo por los colores de la UD Las Palmas. José Manuel Rodríguez Melián, conocido cariñosamente como ‘Manolo el de Tacoronte’, este lagunero natural de El Ortigal pero que vivió una parte de su vida en el norte de la isla –de ahí su apelativo-, ha renegado definitivamente de los colores amarillos. Una historia que tiene detrás un motivo aparente y consecuente. “No siento nada por ese equipo. No le deseo el mal, pero tampoco el bien […] He pedido públicamente perdón al CD Tenerife y su afición”. Pero antes, nos ponemos en contexto.

El nacimiento del sentimiento amarillo

Atendiendo a nuestra llamada, Manolo nos explica cómo su corazón se tiñó de color amarillo. “Mi primera viaje a Gran Canaria fue con motivo de un viaje de empresa de mis padres, allá por 1969. Eligieron dicho destino porque mi padre tenía allí a otro hermano haciendo la mili. Venía de El Ortigal, así que meterme en una capital como Las Palmas era como viajar del campo a Nueva York”.

La pasión se coció a fuego lento, como una buena carne al fogón. “Vi mi primer partido de fútbol en El Insular con 15 años. Aquel fue el año del subcampeonato de Liga, con diez titulares canarios: seis de Gran Canaria y cuatro de Tenerife, con figuras como José Juan, Gilberto I, Gilberto II y Martín II”. Una época donde el CD Tenerife no invitaba a hacer afición. “Estaba en Tercera, pues no existía la Segunda B por entonces. Mucha gente viajaba hasta Gran Canaria para ver a los grandes: Barcelona, Real Madrid o Atlético de Madrid”.

Las responsabilidades laborales le invitaron a mudarse temporalmente a la isla vecina. Y ahí, formó el vínculo definitivo. “Trabajaba en el Aeropuerto de Los Rodeos, pero me marché a Gran Canaria porque necesitaban personal para la feria. Así, empecé a ver los partidos en El Insular cada quince días”. ¿Qué le enamoró? Su respuesta no admite dudas: “su idiosincrasia de juego, tener tantos jugadores canarios y un fútbol muy vistoso”.

[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»El primer partido tras la creación de la peña fue el único e histórico derbi en Primera».[/quote]

Tal era su fiebre amarilla, que en 1985 se hace socio por primera vez. “Costaba 6.000 pesetas -36€ al cambio- por un año en la grada de Tribuna”. Quince años después, daba un paso más hacia adelante con la creación de la primera y única peña de la UD Las Palmas en Tenerife. “La llamamos ‘Los amarillos de Tenerife’. De hecho, teníamos la camiseta de la UD Las Palmas con su escudo, pero en la parte trasera estaba impresa la isla de Tenerife. Éramos de aquí, aunque nos reuniéramos en mi casa de Tacoronte para ver a Las Palmas”. Curiosamente, la creación de la peña no tuvo mejor momento de inauguración: “Fue con motivo del único e histórico derbi canario en Primera División –ganaron 1-3 los amarillos-“. Y cuando le tocaba de anfitrión, con el Heliodoro como escenario, “recibíamos en nuestra casa de Tacoronte a directivos y peñas del club”. Tanto fue así que, de la muchedumbre, tuvieron que cortar un año las calles ante el tumulto de gente congregada en los alrededores.

¿Por qué pasa del amor incondicional a la profunda indiferencia?

Manolo detalla con pelos y señales los motivos que le llevaron a una relación rota, sin visos de solución. Confiesa unos pormenores que nunca había pronunciado de cara a los medios de comunicación, al menos con el micrófono abierto.

“A mi modo de ver, recibí un golpe bajo, con un trato vejatorio que no fue digno por parte del señor que dirige a la UD Las Palmas, de quien no quiero ni decir el nombre, con todos mis respetos”. Una herida que ha tardado en cicatrizar y que tuvo como punto de origen un viaje a Gran Canaria por una reunión de empresa.

[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»Recibí un trato que no fue digno por parte del señor que dirige la UD Las Palmas».[/quote]

“Me acompañó mi mujer en una semana de octubre de la temporada 2010/2011. Viajé sin el propósito de ir a ver al equipo, pero justo estaba comiendo en un restaurante del hotel cuando el vicepresidente, Nicolás Hidalgo, vino a dar con nosotros y se sentó en nuestra mesa. Don Nicolás es un diamante en bruto y una bellísima persona. Nos invitó a la comida y me preguntó si tenía pensado ir al partido, pero le dije que no porque había viajado por otras cuestiones. Sin embargo, cogió el teléfono y llamó al club para dejarme dos entradas guardadas en el palco VIP”.

Lo que parecía que se convertiría en un día mágico, se tornó en pesadilla. “No recuerdo quién era nuestro rival, pero durante el descanso del partido, le dije a mi mujer de bajar a tomar un piscolabis en el palco. Por fortuna, no vino, ya que cuando estaba allí y me dirigí a la barra donde se encontraban los aperitivos, este señor –Miguel Ángel Ramírez- se dirigió hacia mí diciendo: “¡Coño, Manolo! ¿Qué haces aquí? Esto es para las autoridades”. Manolo se refiere a que el máximo mandatario hizo gestos ostensibles “que nunca se me borrarán”. Su respuesta fue la siguiente: “Miguel Ángel, nos invitó Don Nicolás. Pero si tú quieres, me voy”. Entonces, sucede la gota que colma el vaso para este corazón amarillo. “Da media vuelta, levantando los brazos que no me gustaron y me respondió con un ‘ah, vale, si te invitó Nicolás, vale’”.

Impactado por la situación, Manolo marchó hacia los baños para desahogarse en la intimidad.Lloré como un niño por el trato recibido, fruto de la impotencia”. Luego, cogió aire y se incorporó con demora a la segunda parte, pero ya con el rostro desencajado y el pensamiento en otro lado. Tanto fue así que se dijo a sí mismo: “Juro por Dios que nunca más volveré a entrar a este estadio”. Ya fuera del recinto, finalizado el encuentro, Manolo confesó a su esposa el desencuentro en el palco VIP, pese a que ella era consciente de que no marchaba bien desde hace rato. “Me destrozó. Han dejado a un león herido”.

Pese a ello, no fue ahí donde Manolo quedó hundido, aunque sí tocado. Hasta que hubo una próxima. “Seguí viendo los partidos, grabándolos como acostumbraba. Pero en uno de los últimos ascenso a Primera, el club hizo una fiesta donde invitó a miembros de la peña del Tractor Amarillo (residente en Madrid), La Bañeza (León), así como de Lanzarote y Fuerteventura. Sin embargo, se ‘olvidaron’ de Manolo el de Tacoronte, así como de nuestra peña: Los amarillos de Tenerife. Ahí, dije basta. Ninguna peña, club o medio informativo de allí se han interesado por mí desde entonces. Fue un tiempo bonito, pero pasado. Solo Nicolás Ortega ha tenido muestras y contactado conmigo desde entonces. No quiero saber nada más”.

[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»No siento nada por la UD Las Palmas. No le deseo el mal, pero tampoco el bien».[/quote]

Una promesa que lleva a la práctica. “Ya no sé cuándo juega ni cómo queda la UD Las Palmas. Si me entero, es a través del periódico o de la radio, pero no me interesa ni muestro interés. No siento nada por ese equipo. No le deseo el mal, pero tampoco el bien”, expresa.

En cuanto a su extensa colección, confiesa que le gustaría darle una herencia para que perviviese en el futuro. “Ahí la tengo, pero no le pongo precio. Si alguien estuviera interesado, podría ponerse en contacto conmigo. Sería un precio simbólico. Me gustaría que se mantuviera cuando yo no esté, ya que son miles de objetos que ni siquiera muchos de ellas no podría encontrar ni siquiera el club”.

[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»He pedido públicamente perdón al CD Tenerife y su afición. Les apoyo a ellos y al CB Canarias».[/quote]

Sentimiento de culpa

He pedido públicamente perdón al CD Tenerife y su afición por mi devoción, gustos y sentimientos que he tenido por la UD Las Palmas, pese a tener a otro equipo de aquí”, agrega Manolo. Ahora, su corazón comparte un doble motor en su vida: el fútbol y baloncesto de su tierra natal.

Apoyo al CD Tenerife, pero también soy un forofo del CB Canarias, quien lleva una racha espectacular. Será un domingo de doble derbi, así que estaré contento”. Cuestionado cómo lo vivirá, responde que lo hará sin compañía. “Veré los partidos solo, pero me he acostumbrado a hacerlo así. Nunca he ido a ver un encuentro a un bar. Este es mi único vicio”. En cuanto a resultados, mantiene el optimismo para que los positivos se guarden en Tenerife: “1-2 en el fútbol y, en baloncesto, firmo una ventaja de quince puntos de diferencia”.