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Déjate de inventos José Luis…

Por @Chusdeleon

José Luis Oltra nos tiene a todos locos de la cabeza. Cuando se anunció su fichaje por el CD Tenerife, nos imaginamos que Alfonso Serrano por fin había conseguido traer a ese entrenador que iba a hacer jugar al tete yendo  a buscar los partidos  con el estilo de siempre. Ese equipo valiente, aguerrido, que tira para adelante con determinación intentando sacar la calidad de unos jugadores que todavía no han sacado lo mejor de sí durante esta temporada. El intento por traer a Rubén de la Barrera era claro en ese sentido, y tras desechar la opción Etxebe el giro de timón estaba claro que buscaba esa tendencia.

No imaginaba Serrano que en lugar de eso nos íbamos a encontrar a un Oltra introspectivo con un enamoramiento personal en su etapa actual como entrenador por un sistema 5-3-2 o 3-5-2 extraño que pocos en la isla entendemos y en el que pocos confían. Y que nos tiene hablando solos cada domingo por lo ramplón y lo tacaño de la propuesta. Dice el míster que el dibujo es lo de menos, pero eso no es lo que se ve cuando el Tenerife quita a uno de atrás y mete otro jugador en facetas de creación o finalización. Ahí es cuando el equipo genera cosas.

Algunos se conforman con el mantra de intentar jugar así fuera de casa, para luego sacar la defensa de cuatro en el Heliodoro y atacar con uno más… pero resulta que no las tienen tampoco todas consigo porque el valenciano ya ha dejado pasear la reculada en casa ante el Lugo dejándonos con menos llegadas que el aeropuerto de Castellón.

Es un contrasentido que no casa con el ADN blanquiazul ni con la historia del propio Oltra en el Tenerife. Echamos de menos a aquel joven entrenador que venía de un valiente Ciudad de Murcia y que iba a por el rival fuese quien fuese y jugase con los jugadores que jugase. Donde lo más estrafalario era defender en zona o al hombre, y sacar un trivote de vez en cuando.

El Tenerife nunca se ha entendido bien con sistemas ‘amarrateguis’. Son pocas las excepciones (Cervera) y siempre que ha tomado ese camino se ha producido un quiebro con parte de su afición.

Es una pena, porque da gusto escuchar a Oltra cada semana por la pasión, la dedicación y las ganas que le pone. Pero lo cierto es que se nos van las jornadas, y ya es hora de dejarnos de perretas y ataques de entrenador. Toca poner a los que tienen que jugar y tirar hacia adelante a por los partidos devolviéndole a este equipo su auténtico ADN.

¡Déjate de inventos José Luis!