Por @rondoscutillas
El Tenerife afronta este domingo la segunda parte del desafío que supone jugar dos partidos consecutivos en el Heliodoro. La anunciada batalla de los seis puntos va a quedarse, a lo sumo, en cuatro porque el Tenerife sumó un empate frente al Córdoba en un choque en el que hizo méritos de sobra para ganar, pero que también pudo perder. Cuatro puntos sobre seis posibles no sería, ni mucho menos, una cifra despreciable si se une a las dos victorias (Alavés y Albacete) con las que Martí abrió su etapa en el banquillo blanquiazul.
La semana pasada escribí sobre lo que cuesta ganar un partido en una categoría tan igualada como la Segunda División, en la que solo Zaragoza y Córdoba han encadenado por ahora tres victorias de forma consecutiva. El Girona, próximo visitante en la isla, también sabe lo complicado que es conseguir la victoria, pues tuvo que esperar un trimestre completo, hasta la pasada jornada, para inaugurar su casillero de triunfos ante sus propios aficionados.
Es el de Montilivi un conjunto atípico. Ha sumado 10 de sus 17 puntos a domicilio, lo que lo convierte en el mejor visitante del campeonato junto a Osasuna, Huesca y Oviedo. Además, saldó sus dos últimas incursiones al Heliodoro con éxito (ambas por 0-1). Si a eso unimos que el año pasado fue apeado del ascenso directo por el Lugo en el último partido y que luego regaló la eliminatoria de promoción frente al Zaragoza, también en el partido de vuelta, estamos ante un conjunto que, igual que el Tenerife, parece llamado a cosas mejores este año a poco que los resultados acompañen mínimamente.
Su técnico, Pablo Machín, propone un 3-5-2 que ya tienen memorizado desde el último curso y que fuera de casa les funciona muy bien, con apenas 6 goles encajados en 7 salidas. Su columna vertebral está compuesta por el guardameta Isaac Becerra, elegido mejor portero de Segunda en el último ejercicio y que sonó como sustituto de Kiko Casilla en el Espanyol este verano; el central francés Florian Lejeune, que ya marcó en su última visita al Heliodoro y al que el Manchester City cedió nuevamente al Girona tras comprar sus derechos; y los delanteros Jairo Morillas, cedido por el Espanyol tras ser el máximo goleador de su filial en la 2014/15; Jaime Mata, autor de una docena de goles el pasado ejercicio; y Rubén Sobrino, el otro futbolista cedido por el Manchester City y por el que el conjunto de Londres desembolsó medio millón de euros tras su paso por el filial del Real Madrid y la Ponferradina.
Martí, que junto a Baraja y al propio Machín, es el técnico más joven de Segunda tendrá también otro desafío, estadísticas al margen, este domingo. Si en sus tres primeros partidos tuvo que jugar casi con lo puesto por las sanciones y lesiones, el balear podrá elegir ahora entre la práctica totalidad de sus efectivos salvo Cristian, que sigue convaleciente de sus problemas de rodilla. Eso supone que el equipo que salte esta vez al césped del Heliodoro será el más cercano al que el cerebro de Martí tiene ya designado como el mejor posible.
Ante el Girona llega pues la hora de seleccionar lo que es más conveniente. De sopesar entre la calidad de los que más talento tienen o el rendimiento que han ofrecido los menos habituales en los últimos partidos. Es tiempo de escoger una alineación, de manejar una plantilla y todos los recursos que ésta ofrece. Es el momento, en suma, de ver cómo es realmente este entrenador cuando le toca elegir de verdad. Particularmente, solo espero que, como escribió Mandela, Martí tome decisiones en las que se reflejen más sus esperanzas que sus miedos.