Esta semana toca potaje. Demasiados temas como para quedarnos con uno solo. Empiezo por el más importante: el partido contra el Lugo. El Tenerife necesita YA una victoria. Poner punto y final a una racha de cinco jornadas sin ganar tranquilizaría a los pesimistas, daría confianza a los jugadores y técnicos y argumentos a los que creemos que al final no habrá dificultades para mantener la categoría.
Sin comparaciones. No es mi objetivo retomar el debate cerverista. Pero sí que los números sirvan para el futuro. En las mismas 12 jornadas que Raúl Agné ha dirigido al conjunto blanquiazul con el saldo de 15 puntos, se lograron 14 en la primera vuelta. Lejos de referirme al banquillo, señalo al campo. Este equipo no da para mucho más que la permanencia y el error capital estuvo en el verano. Que sirva para no repetir errores la próxima vez.
El futuro. Para ello, Miguel Concepción debe tomar decisiones. Que se queden Alfonso Serrano y Raúl Agné no es mala cosa. Hablamos de un secretario técnico “con luces y sombras” (el presidente dixit), pero con una experiencia fuera de toda duda. El hombre que trajo a la Isla a Bertrán, Culebras, Sicilia o Nino puede acertar de nuevo. Seguro que esta errática temporada le serviría. Y en el banquillo hay un señor, un profesional que ha sabido sacar del descenso al Tenerife. Quizás haya que esperar para tomar la decisión, pero si la apuesta es lo austera que anuncia el máximo mandatario, ¿por qué cambiar?
Inercia. Lo que no me gustaría es que se quedaran los mismos para que Concepción no tenga que asumir la responsabilidad de modificar la estructura del club en su última temporada. Sería como entregarse, como aceptar retos menores. La ambición debe ser la brújula tinerfeñista para la temporada 15-16. ¿O ustedes han visto tres temporadas seguidas a este equipo sin aspirar al ascenso?
La cantera. Tema recurrente para agradar. Sé perfectamente que el presidente cree que este debe ser el camino. Solo espero que no se pase de frenada. Que tampoco dirige el Athletic. Al menos de momento. Y que sepa poner el proyecto en manos de gente que también crea en esta vía. Y ahora hagámonos una pregunta: ¿A cuántos canteranos de los que han estado con el primer equipo esta temporada ven como titulares en el próximo curso? De la respuesta debe depender la profundidad de la apuesta. O nos estaremos engañando.
P.D. En uno o dos artículos semanales más estaré en disposición de comentar con ustedes una alegría para el deporte tinerfeño. No todo iban a ser malas noticias. A veces, solo a veces, surge el milagro. Aunque no sea exactamente como nos hubiera gustado. Sé que es un secreto a voces, pero yo me lo guardo. Y aplaudiré igual que hago con el CV Haris, heredero natural del CV Tenerife. ¿Ya queda poco amigos! ¡Ánimo!