Por Yannick Martín (@yannick2693)
El pasado 30 de Mayo el Iberostar Tenerife finalizaba la temporada 2017/18 cayendo a manos del todopoderoso Real Madrid y alejándose así del lejano sueño de conquistar la Liga Endesa dando la campanada ante rivales con mayor prestigio y presupuesto. Pero lo que podría suponer un punto y aparte, con su periodo para la reflexión y el análisis desde el club lagunero, no fue más que un corto periplo preparatorio para lo que supondría el verano más importante de la historia actual del club. Un salto más en su ascenso particular en cuanto a nivel se refiere estaba tan solo a unas semanas de ventaja sobre ellos y la dirección técnica debía volver a sacar la varita de magia y reconstruir una vez más un elenco de jugadores que mejorara lo que ya había pasado por el Santiago Martín aquella campaña.
De todas las decisiones, fichajes y rescisiones de contrato que se realizaron, una de las malas noticias recaló en la figura de Davin White, a quién se le comunicó que no seguiría vinculado a la entidad aurinegra las siguientes temporadas después de haber sido uno de los pilares de los grandes éxitos que ha cosechado el Iberostar Tenerife en los años anteriores. El trono del reino aurinegro había sido relegado a las manos de Thad McFadden, la nueva joya que Aniano había regalado a su afición.
Y todo sucedió sin apenas ser nombrado, cómo quién espera una noticia durante mucho tiempo y cuando se hace realidad no hay ningún tipo de sorpresa o sobresalto ante el suceso indicado. Los resultados y el rendimiento particular del “12” americano han ayudado también a que la figura de Davin apenas haya sido añorada apoyada además, a que el juego de ambos concede bastantes similitudes para que la sustitución haya sido mucho menos dolorosa.
Pero una vez más las lesiones han sacudido la plantilla del Iberostar Tenerife cómo suele hacerlo temporada tras temporada, lastrando el posible rendimiento que podría dar este club si la salud en su plantilla estuviera vinculada durante un periodo más largo al que lo suele estar. Esta vez, Thad MccFadden ha caído en la plaga dejando una baja muy sensible para el estilo de juego de los pupilos de Txus Vidorreta quiénes han tenido que enfrentarse a un Kirolbet Baskonia sin apenas efectivos para intentar cosechar una victoria como local.
La victoria del pasado sábado no fue la única noticia positiva para el Iberostar Tenerife quiénes minutos después de finalizar el encuentro frente al equipo vasco, anunció el fichaje del jugador que sustituirá a Thad y quién cogería la batuta ofensiva del Canarias. Y cuándo todo el mundo esperaba ver una nueva cara en el Santiago Martín, Aniano volvió a relucir su varita para los fichajes y trajo de vuelta al superhéroe aurinegro: Davin White volvía a casa.
Y con esa alegría doble los de Vidorreta llegarán a Badalona para enfrentarse a un rival directo por la lucha de la Copa del Rey y los posteriores PlayOff por el título. Una visita de altura y de extrema complicación que lo será menos viendo que Davin White podrá ser de la partida y volver a manejar el juego de su equipo como si nunca se hubiera marchado.
La Penya se encuentra en estos momentos novena en la clasificación con una victoria menos que el Iberostar Tenerife, por lo que querrá aprovechar su condición de local y que son un rival que históricamente siempre se le ha dado mal al equipo aurinegro para apretar aún más si cabe, la zona media/baja de los puestos de privilegio de la competición doméstica.
En sus filas cuentan con la figura de Nico Laprovittola, su principal arma de destrucción masiva. La dirección del argentino, acompañada por Dawson en el perímetro, quizás el jugador más espectacular de la Liga Endesa y la presencia de Todorovic en la pintura harán del encuentro de este domingo, un espectáculo digno de vivir.