Redacción Deporpress | Dani Hernández concedió esta semana una entrevista en El Día, y entre otras cuestiones explicó la jugada de la mala suerte en la que encajó el segundo gol frente al RCD Mallorca tras resbalarse.
“A uno no le gusta estar en el foco por cosas malas”, reconoció, para explicar que en esa jugada “me tropecé con las ligas de la bota. Al final del partido me sentí feliz, sobre todo por el equipo, porque no habría sido justo perder. Unos cuantos compañeros estuvieron arengándome desde lejos. Eso habla muy bien de ellos”.
Explicación del tropiezo.- “Es un pase que me da Jorge. Justo en ese momento no teníamos central por el lado derecho, dejo correr el balón un poco esperando a ver si podía salir con la pelota jugada y me percato de que no había opciones. Entonces, me dispongo a despejar y en el momento de la carrera, cuando quiero darle al balón y más velocidad llevo, siento que se me traba uno de los tacos de la bota y estoy en el suelo. Lo siguiente que intento es quitarle el balón al delantero con el pie. Consigo tocarlo un poco al final, pero no llego a tiempo. Habré visto la imagen quince veces y he pensado doscientas cosas diferentes que pude haber hecho para que no entrara el balón. Está claro que no fue una buena situación ni ha sido una semana agradable, y lo que quiero es entrenar, mejorar y ayudar al equipo”.
Verla repetida.- “Dejé pasar unos días antes de verla; sentía frustración. Al final, no se trata de un error, un balón que se te escape o que midiera mal una salida, sino un infortunio. La he visto y hasta he cambiado la forma de atarme las ligas para que no me vuelva a pasar, aunque tampoco me había ocurrido nunca”.