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Del cumpleaños a su decisión más importante

Redacción Deporpress | La vida siempre te da otra oportunidad. El lema, muy a cuento para Rubén Baraja, demuestra que el entrenador del Tenerife está relanzando su carrera en los banquillos. Se subió a un carro complicado, el blanquiazul, en un momento en el que el agua entraba por todas partes en la nave y ha logrado mantenerla a flote. No solo eso, sino que ahora navega rumbo a la costa del ‘playoff’.

Lo consiga o no, Baraja ya ha logrado recuperar crédito como técnico. En los últimos días han surgido informaciones que vinculan su nombre al RCD Espanyol o al Valencia CF. Los dos proyectos suenan indudablemente más atractivos, por nombre y posibilidades económicas, que el CD Tenerife. Otra cosa es que sea el momento de afrontar un reto de otras dimensiones en lugar de aprovechar la inercia ganadora en la Isla.

En el conjunto catalán contará con la suculenta ayuda al descenso, una hinchada fiel y una base de plantilla cara, pero también con cierto nivel para Segunda. Se suma la prolífica cantera perica, con retornos como el del tinerfeñista Lluís López o el zaragocista Puado. Asumirá, eso sí, la notable presión del ascenso como obligación.

Y para presión, la de Valencia. Allí manda Peter Lim, capaz de prescindir de Marcelino García Toral después de lograr un título de Copa del Rey y meter al equipo en Champions para fracasar con su elección posterior de Albert Celades. Ahora busca un flotador y ese podría ser Baraja, un histórico como jugador de la entidad al que pondría a los mandos.

¿Qué ofrece el Tenerife como alternativa? Para empezar, menos presión y la ventaja de un trabajo ya hecho. Valorado por gran parte de la afición y por su plantilla, no se le exigiría el ascenso. Pero sí pelear por los seis primeros puestos sin necesidad de realizar una remontada como la de este curso. Contaría con una base sólida de plantilla, pero también necesitaría entre seis y ocho fichajes.

De momento, las negociaciones no se han hecho públicas. Si han comenzado, que no parece, se llevan con sigilo. Y el director deportivo, Juan Carlos Cordero, sabrá que contará con duros competidores si Espanyol y Valencia se lanzan de verdad a por Baraja. Este deberá tomar una decisión importante a sus 45 años, edad que alcanzó este sábado.