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Cultura de la Educación, cultura del Sentido Común

Por @mindandaltorend *

¡Bravo, por fin!, así podríamos comenzar la semana tras los hechos acontecidos en la primera eliminatoria de los playoffs de ascenso a la máxima categoría del fútbol español.

No me equivoco si dijese que a todos o, al menos, a la gran mayoría del público en general, nos ha fascinado el comportamiento que las aficiones del Málaga CF y del Albacete Balompié cuando ambos equipos han caído eliminados.

El sábado, en la Rosaleda y, el domingo en el Carlos Belmonte, las aficiones locales solamente se dedicaron a apoyar, a animar, a “dar un empujón” desde la grada para que los jugadores siguiesen en el empeño de lograr la clasificación para la final e, incluso, se atrevieron a hacerlo sin tener en cuenta los errores de los futbolistas, tan solo, se dedicaron a potenciar la comunión equipo-afición.

Todo esto pone de manifiesto la importancia de fomentar la Cultura de la Educación en los estadios de fútbol, en particular, y en los recintos deportivos, en general, abogando por la idea de “poder, en un futuro a medio-largo plazo” bajar considerablemente los actos violentos que envuelven y dañan al deporte, uno de los principales vehículos de transmisión de valores que, por cierto, se ha visto claramente en un partido de fútbol-7 correspondiente al torneo de fútbol base Costa de la Luz Cup, que se disputa en la localidad onubense de Punta Umbría, cuando los niños del Málaga CF han detenido el partido para recriminar el comportamiento inadecuado de sus padres en la grada.

Cultura de Educación y cultura de Sentido Común, porque si los padres de estos niños usan un poco de sentido común, podrían entender que sus comportamientos en la grada lo único que hacen es ir en contra del desarrollo personal y deportivo de sus hijos. Del mismo modo, que, si los aficionados que acuden a un estadio de fútbol a ver a su equipo, y ante los errores de los jugadores en lugar de apoyar, animar y entender que el error es parte del juego, se dedican a silbar, abuchear, insultar… podrían provocar que los futbolistas se alejen de su óptimo rendimiento deportivo, generando que su actuación este por debajo del nivel que se les presupone.

Por todo ello, defendamos la Educación y el Sentido Común como elementos claves en pro de la convivencia positiva en los eventos deportivos.

* Rubén Rodríguez, psicólogo deportivo