Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | José Antonio Culebras fue uno de los jugadores con más carisma dentro del vestuario blanquiazul. Defendió los colores del CD Tenerife entre 2006 y 2010, viviendo el dulce sabor del ascenso, pero también el amargo regreso a la división de plata durante el curso siguiente. El que fuese uno de los capitanes de la entidad birria se marchó posteriormente a Soria -lugar de residencia-, en otra de sus grandes casa en clave deportiva -CD Numancia- antes de colgar las botas profesionalmente hablando en 2012. De futbolista, a educador. La ‘otra vida’ del ‘profe’ Culebras se desarrolla a día de hoy como tutor académico de las categorías inferiores de la Selección Española de fútbol. «Mis sentimientos me dicen al cien por ciento que mi desempeño es el de ayudar a un futbolista desde esta otra posición. Y me reafirmo aún más después de llevar dos años con los chicos. Esta ayuda es fundamental para crear personas íntegras», confiesa en esta entrevista concedida a Deporpress.
Dani Cerdeña: El fútbol carece de valor sin formación. Saber administrarse como persona y nutrirse para el futuro. ¿Esa faceta docente la tenía bastante clara ya cuando era futbolista?
Culebras: La vocación siempre la tuve, pero esa consolidación vino en Tenerife, donde pude realizar la especialidad de Magisterio de Educación Física. A partir de ahí, me he seguido formando en relación a un asunto donde siempre he pensado que los futbolistas tenemos carencias. Necesitamos una formación integral, creando inquietudes dentro de esa especialización académica. Un cómputo donde se incida formativamente en la parte económica, hábitos saludables y un largo etcétera para crear buenos futbolistas. Así, cuando dejen este deporte, puedan determinar otro camino que probablemente no sea el mismo, pues su práctica no es para toda la vida.
DC: Tutor académico de las categorías inferiores en la Selección Española. ¿Cómo surge esa oportunidad?
CU: Tuve una entrevista con el coordinador de las categorías inferiores para estudiar dicho asunto, ya que tenía una sensibilidad especial con la parte deportiva como no puede ser de otra forma, pero también querían darle más posibilidades al jugador, especialmente en concentraciones, a esos jugadores menores de edad –de 15 a 17 años- para que tengan esa atención y darle mucha importancia al tema académico, pues es obligatorio a sus edades. Buscamos desarrollar otro tipo de habilidades, así como concienciación, para hacer ver que puede compaginarse el ámbito deportivo con los estudios. Ellos son profesionales por así decirlo, así que tienen que perderse muchas clases, por lo que intentamos ofrecerles ayuda y también que tienen que continuar con su formación académica, aspecto fundamental para cuando abandonen la edad deportiva.
DC: ¿Cómo se lidia con chicos que en una edad ya complicada de por sí como la adolescencia tienen atribuidos ciertos paquetes extras como cierta fama en sus vidas y un estatus importante en sus clubes?
CU: Comentas algo fundamental. Ahora mismo, trabajamos con chavales de clubes importantes: Barcelona, Real Madrid, Valencia, Atlético de Madrid… Son titulares indiscutibles en sus clubes. No han conocido realmente momentos de frustración, así que se olvidan de ese otro aspecto social como tener los pies en el suelo. Tienen otro tipo de obligaciones que les harán ser mejores personas y profesionales del fútbol. Debemos utilizar estas concentraciones para fomentar charlas formativas de cualquier índole. Los jugadores necesitan orientación en sus posibles necesidades, buscando una detección y una prevención en aquellas circunstancias personales para que puedan serles de ayuda. Queremos interesarnos por el desarrollo del futbolista, bajo esa tutela porque están fuera de sus hogares, dándoles el correspondiente apoyo. Queremos que tengan inquietudes más allá del fútbol.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»Queremos que el futbolista tenga inquietudes, más allá del fútbol».[/quote]
DC: Muchos deportista de élite parecen vivir el presente, pero no el futuro. ¿Falta más concienciación en ese sentido?
CU: Totalmente. Yo he sido como ellos, aunque no haya llegando tan alto como jugar para la Selección Española. Pero he sido profesional y, a esas edades, es difícil pensar en el mañana. Por ello, desde mi labor, queremos darles ese contrapunto. Hacerles valorar que deben dar todo lo posible para mantenerse a esos altos niveles futbolísticos, pero igualmente reflexionando para que sus entornos no les sobreprotejan. Está claro que el propio futbolista es el máximo responsable sobre sí mismo, pero me refiero a que amigos, representantes o familiares sean realistas con ellos, haciéndoles que vean las cosas con objetividad. Por ejemplo, a nivel deportivo, que busquemos una excusa si dejas de jugar. El jugador debe tener también una responsabilidad. El entorno corre un papel importante, aunque a veces sea inevitable que manifieste su alegría y diga que está todo bien. Debe actuar también como contrapunto para alimentar el sentido crítico del protagonista y que así tenga los pies en el suelo.
DC: ¿Mantiene el contacto con los jóvenes de manera virtual para que lleven ciertos hábitos durante este periodo de confinamiento?
CU: Por supuesto. Es una tarea que no solo llevamos ahora, sino también en las concentraciones, con protocolos de actuación. Tenemos contacto con los propios coordinadores de cantera, a nivel de residencia o académico, así como en asuntos FIFA para que estén al tanto de lo que han realizado durante esos días de concentración. En momentos puntuales, tenemos contacto tanto con los responsables en sus clubes deportivos, así como con los propios jugadores. En estos días, hemos mandado una serie de pautas para que sepan aprovechar bien el tiempo y que tengan orientación en estas semanas atípicas.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»El entorno de un futbolista no debe sobreprotegerlo, sino alimentar su sentido crítico siendo realistas».[/quote]
DC: En lo personal, ¿cómo es su día a día ahora encerrado entre cuatro paredes?
CU: Adaptándome a la situación, no mirando más allá del día a día. Hago cosas que no acostumbraba en mis rutinas diarias, teniendo tiempo para recuperar algún tema pendiente, siendo sensible además a lo acaecido ahí afuera. Aquí, en Soria, no se están cubriendo bien las necesidades de las personas, desviando a pacientes fuera de la provincia porque no se da abasto. Doy mi reconocimiento a todas esas personas y sanitarios por jugarse la vida en pro de todos nosotros.
DC: Usted lo vivió desde dentro: en primera persona. Supongo que habrá muchas tentaciones para descarrilarse. Toda esa experiencia le habrá servido para que estos nuevos jóvenes no cometan ciertos errores o sepan cuidar de sí mismos.
CU: Hay situaciones que llegan fáciles, pero intentamos que no se pierda la realidad porque cuesta conseguir lo obtenido. Debemos tener clara la dirección siendo futbolista profesional, así como el camino adecuado una vez se acabe. No es de la noche a la mañana. He leído o tenido muchas conversaciones con jugadores profesionales, por lo que me he sensibilizado mucho con este asunto, preparándome a consciencia para ello. Creo mucho en esta labor y en muchos clubes se está haciendo a las mil maravillas. Los futbolistas necesitan ayuda, más a estas edades donde llevan una gran presión profesionales y se les exigente una madurez temprana. Más de un profesional me lo ha comentado: ojalá yo hubiese tenido este tipo de ayuda antes. Llevo dos años en esta faceta y seguiremos en ello.
DC: Desempeña su función como tutor académico de la Selección. Sin embargo, ¿tiene constancia de que se esté potenciando esta labor en clubes deportivos profesionales, tanto a jugadores de base como a los futbolistas profesionales?
CU: Sí, pues tengo contacto con ellos. Muchos clubes tienen a esta figura clave para el jugador. Pero también es destacable lo que me comentas: pienso que para el tema profesional hace falta una persona de confianza, sin ningún tipo de interés, solo un trabajador más dentro del staff técnico que ofrezca esa ayuda al jugador para que se sienta contento, dándole esa orientación hacia donde quiere ir. Ese momento vale mucho para el futbolista profesional.
DC: Igualmente, cuenta con el título de entrenador nacional. Sin embargo, ¿le apasiona más la vertiente académica que las cuestiones tácticas y ese engranaje dentro del césped?
CU: Sí, totalmente. Conozco a muchos jugadores que prefieren ser técnicos porque lo sienten, pero mis sentimientos me dicen al cien por ciento que mi desempeño es el de ayudar a un futbolista desde esta otra posición. Y me reafirmo aún más después de llevar dos años con los chicos. Esta ayuda es fundamental para crear personas íntegras. Todos podemos equivocarnos, pero debemos trabajar para minimizar esa cadena de errores. Que sepan lo que van a encontrarse. Lo disfruto mucho e intento que los chicos lo perciban.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»Los futbolistas profesionales necesitan una persona de confianza que les oriente».[/quote]
DC: Los problemas desde la base: padres que no saben comportarse en un campo de fútbol y dan un ejemplo totalmente contrario a los más pequeños. Convierten una actividad lúdica en presión social para sus hijos. ¿Cómo se hace para educarlos a ellos?
CU: Tengo una opinión bastante clara: los padres forman parte del desarrollo de los jóvenes. No podemos obviarlos porque forman parte de la cadena. No estoy de acuerdo con tantas normas que se ponen en el sentido de: no debes hacer esto o lo otro. Todo son prohibiciones. Lo que necesitan los padres es orientación, indicándoles cuáles son las formas para apoyar realmente a sus hijos. Ese es mi pensamiento: darles unas pautas de ayuda porque los considero esenciales en este día a día para el desarrollo de los chicos a nivel deportivo, social y económico. A los padres no debemos apartarlos de sus hijos en las facetas de su vida, sino simplemente ofrecerles herramientas para que formen parte de ese trabajo de colaboración, ya sea con reuniones antes de cada temporada para que sepan las pautas a seguir y que se impliquen. En definitiva, darles una cierta educación que en muchas ocasiones necesitan, como cualquier jugador.
DC: La mente juega otro de los papeles fundamentales. En sus carnes, vivió momentos felices pero también otros más complicados. ¿Cómo se optimiza nuestra cabeza para no perder la confianza en nosotros mismos, o al menos cómo lo gestionó desde su situación personal?
CU: Después de haber trabajado todo este tiempo con los chicos, he decidido que yo también debía dar un paso hacia adelante en ese sentido. Ahora, estoy haciendo un Máster en Psicología para el Deporte porque pienso que es una herramienta más para trabajar con ellos. Una de las situaciones complicadas que se da en estos jugadores es la frustración, pues no han tenido esa experiencia. Entonces, cuando les llega, hay chavales que se caen y no vuelven a levantarse. Por tanto, quiero trabajar con ellos esa autoestima para superar esos baches: la resiliencia. Siempre oímos de ese jugador con unas características envidiables, pero que luego nunca llegó a ser profesional. Y esas circunstancias son las que impiden su paso definitivo hacia la profesionalización, por lo que buscamos vías para evitarlo en la medida de lo posible.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»Los padres son fundamentales en el desarrollo de los jóvenes. No se trata de prohibir, sino de orientar».[/quote]
DC: Por desgracia, ¿se ha encontrado muchos juguetes rotos?
CU: En el tiempo que llevo, todavía están en un momento bonito porque son importantes en sus clubes, así como con la Selección. Estadísticamente, sabemos por otros años que a muchos les ha ido bien, pero que finalmente no terminan siendo profesionales. No me gustaría usar lo de juguetes rotos, ya que la élite es para unos pocos elegidos. No todos caben o pueden llegar. Queremos que los jugadores tengan otras herramientas para manejarse en otros sectores futuribles.
DC: En su época de blanquiazul, compartió vestuarios con compañeros cultivados: Mikel Alonso –carrera en Empresariales y máster en Filosofía-, Richi –Ingeniería Industrial- A lo largo de su carrera, ¿hubo algún futbolista que le sorprendiese en ese sentido por tener las ideas bastante claras o un nivel de cultura bastante por encima de la media?
CU: He tenido varios compañeros así. Del Tenerife, destaco al propio Richi o incluso a Rafa Clavero. Eran jugadores con peso, teniendo la cabeza muy bien amueblada y sabiendo lo que harían en el futuro. Eran una referencia para el resto de compañeros. Es un esfuerzo extra que hay que hacer, pero son ejemplos fundamentales para el resto. Buscamos que los chicos en edades de adolescencia vayan en esa línea.