Redacción Deporpress | La cuesta palmera ha condenado las opciones de fase de ascenso a Segunda División RFEF del CD Tenerife B… de momento. Los duelos ante Tenisca (0-2), Atlético Paso (3-1) y Mensajero (1-1) han empañado una recta final donde llegaba lanzado, con seis triunfos consecutivos, pero donde el único punto de nueve ante el trío de la fortaleza de la Isla Bonita hace que diga adiós a las tres primeras plazas.
¿Qué camino espera a los de Leandro Cabrera en la segunda fase?
Situados en cuarta plaza, con 28 puntos, la igualada contra los rojinegros hace que únicamente les reste el duelo en la Ciudad Deportiva ante el Atlético Victoria para cerrar el primer tramo de competición. Con el propósito de terminar del cuarto al sexto, los tinerfeños tendrán que esperar a ver qué hacen sus perseguidores, con hasta uno –Buzanada, Atlético Tacoronte-, dos –Vera- y hasta cuatro partidos menos –Santa Úrsula-.
Mejor opción: fase final de ascenso a Segunda RFEF
Esta sería la mejor bala para el filial blanquiazul, que se refrendaría en caso de terminar del cuarto al sexto puesto. Jugarían a doble vuelta –seis partidos- contra el cuarto, quinto y sexto del grupo oriental de la provincia de Las Palmas de Gran Canaria, contando el coeficiente de la primera fase para este segundo tramo, debido a la condición impar de sendos grupos –el tinerfeño con 11, el grancanario con 10-.
Así, los dos primeros clasificados de esa segunda fase de seis equipos jugarían la fase final de eliminatorias a Segunda RFEF / playoff de ascenso a Segunda RFEF, mientras que el resto se quedarían en la Tercera RFEF del curso 21/22.
En caso de terminar entre los dos primeros, entraría en un sistema de eliminatorias a partido único, ejerciendo de local el equipo con mejor rango clasificatorio. Una fase final por cada uno de los dieciocho grupos donde participarían los cuartos, quintos y sexto del grupo C –grupo por el ascenso a Segunda RFEF- más los dos clasificados de la fase de reválida entre los cuartos, quintos y sextos del grupo A y B. Constaría de tres eliminatorias: cuartos, semifinales y final. El vencedor de cada una de esas finales subiría a Segunda RFEF, sumados a los que ascendieron de forma directa.
Peor opción: fase por la permanencia para evadir la Preferente
Se daría en caso de que el Tenerife B acabara del séptimo puesto hacia debajo. Ello le obligaría a jugarse el billete en la Tercera RFEF, ya sin opciones de reválida por subir a Segunda RFEF.
Jugaría a doble partido contra el séptimo, octavo, noveno y décimo clasificado del subgrupo de la provincia grancanaria, arrastrando el coeficiente de la primera fase y, por tanto, los duelos ante aquellos equipos tinerfeños que jugarían por la misma situación.
Una segunda fase configurada por nueve equipos donde los cuatro primero clasificados evadirían el descenso, no así los posicionados del 5º al 9º puesto, que bajarían a Preferente.