Redacción Deporpress | Ocón Arráiz y Areces Franco protagonizaron este lunes una indignante actuación en el Municipal de Santo Domingo, en la que birlaron al Tenerife la posibilidad de incrementar exponencialmente sus opciones de jugar el ‘playoff’. Fueron tres posibles penaltis y dos expulsiones, repartidas en cuatro acciones polémicas que dejaron sin sancionar.
La primera de ellas se produjo en el minuto 15 cuando Dani Gómez fue derribado por el meta Dani Jiménez. El delantero llegó forzado, pudo contactar con el balón, pero necesitaba acompañarlo para evitar que un defensa, como así sucedió, pudiera despejarlo. El portero se interpuso en su camino, abriendo el brazo derecho, para impedir el avance del nueve blanquiazul. Penalti y expulsión. Ni Ocón ni el VAR se percataron.
La segunda acción es de libro. Corría el minuto 26. Boateng corta un contragolpe sujetando, sin opción de disputar el balón, a Luis Milla. Agarrón que corta un ataque prometedor es amarilla. Hubiera sido la segunda. Esta vez el VAR no podía entrar, pero el colegiado señaló la falta sin amonestar al centrocampista local.
La tercera se produjo nada más iniciarse la segunda mitad. Dani Gómez recibe en la esquina izquierda del área y Castro, al verse superado, agarra hasta en dos ocasiones al delantero del Tenerife. Penalti. Este acaba rematando, pero claramente desequilibrado por la acción del defensor. Ocón no consideró punible la acción ni fue invitado por Areces a revisarla en el VAR.
La cuarta, quizás la más discutible, llega más tarde. Falta lateral que cuelga Luis Milla y golpea en el brazo derecho de Elgezabal. Se han pitado muchos penaltis así durante este curso, pero la acción es interpretable. Es mano, aunque el jugador hace por retirarla y no la tiene en una posición antinatural ni especialmente separada del cuerpo.