Redacción Deporpress | La vista al Sabadell de este próximo domingo (13:00 horas) del CD Tenerife trae el recuerdo no tan lejano del 1-2 con el que los catalanes diluyeron el efecto efervescente de la llegada de Luis Miguel Ramis al banquillo insular.
Era el tercer partido del tarraconense a los mandos del equipo y, tras una balsámica victoria la jornada anterior en Albacete (primer triunfo de Ramis), los arlequinados asaltaban el Heliodoro para llevarse tres puntos con los que volver dejar noqueado a un Tenerife que después solo sería capaz de sumar un empate y una dolorosa derrota en Oviedo que llevó a los insulares a su peor puesto en la clasificación de la Liga Smartbank.
Cayeron hasta la 19ª plaza tocando fondo en aquella serie frenética en la que Ramis, sin apenas tiempo para entrenar y tratar de reaccionar a los suyos, hubo de encarar cinco partidos en apenas 22 días, con un saldo pobre; cuatro puntos de 15 posibles.
Los de Antonio Hidalgo ocupaban plaza de descenso directo (20º puesto) con solo 11 puntos tras 10 derrotas en 15 partidos, pero en solo 18 minutos el marcador del Heliodoro ya reflejaba un desolador 0-2 que fue imposible de remontar. El Sabadell hurgó en una herida que ya habían abierto anteriormente Mirandés y Logroñés con Fran Fernández en el banquillo insular.
Al Sabadell le sirvió para reaccionar e ir recortando puntos con el objetivo de la salvación que todavía no ha completado, enlazando entonces una serie de 13 encuentros entre liga y Copa del Rey en los que solo el Real Oviedo fue capaz de derrotarles.