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[Crónica CDT] Tenerife Ganar, ganar, ganar y volver a ganar (3-0)

Redacción Deporpress | Se marchó. Casi sin despedirse. Y el fútbol mundial llora su ausencia desde hace algunas horas. Pero aunque su cuerpo ya no esté presente, su alma y todo un glosario de frases célebres de Luis Aragonés perdurarán toda la vida. Como cuando dio la mejor y más clara definición de lo que significaba el fútbol: «Ganar, ganar, ganar y volver a ganar», dijo. Y esa cita es la que se aplicó el Tenerife ante el Mirandés en un encuentro perfecto de principio a fin con un equipo que se comió a su rival desde el pitido inicial y que apenas contó con alguna ocasión merecida de ser apuntada en el bloc de notas. Una defensa, perfecta, un centro del campo firme pero una delantera, un trío de ases que en el Heliodoro levantaron al público de la grada. Hoy, para los tinerfeños, las dos orejas y el rabo.

Cervera sorprendió a todos dejando a Bruno en el banquillo por decisión técnica y poniendo a Alberto junto a Ruiz en el centro de la defensa. El que se duerme se lo lleva la corriente y el técnico premió al majorero que había hecho una semana perfecta en los entrenamientos al margen de algún que otro demérito hecho por el , hasta entonces, titular, que motivó la decisión desde la dirección técnica. El partido supuso, además, el regreso de Iriome al estadio. Fijo en las alineaciones de Terrazas y con gran protagonismo en la mediapunta.

Después del minuto de silencio en memoria de Aragonés, el partido comenzó a un ritmo de locos. No habían pasado dos minutos cuando producto de los arreones locales, Pérez Pallas tuvo que poner orden con una amarilla al visitante Iván. Desde el principio el cuadro local fue a por la victoria. Por ejemplo, con Borja (titular por Aridane, sancionado), que a los ocho minutos en un mano a mano con Prieto decidió centrar al medio del área echando al traste el efecto sorpresa. O Ayoze que dio un pase perfecto a Suso que remató al palo corto de la portería visitante.

A los 32 minutos, otra galopada de Suso por la derecha acabó con un centro al centro de la olla donde Ayoze le dio con la punta de la bota y Prieto hizo malabares para poder evitar el gol. La gente se desesperaba ante tanto dominio pero tan poca fortuna.

Fue a los 35 minutos cuando se adelantó el Tenerife. Pérez Pallas dejó continuar una falta previa a Borja para permitir que Ayoze recibiera la pelota en la frontal. Con el tacón hizo un regate a los dos centrales que se nublaron la vista y el tinerfeño siguió a lo suyo, levantó la cabeza y se percató que por allí pasa su amigo y central Carlos Ruiz. Sí, un central voló por el área del Mirandés para empujar a gol la pelota. Uno a cero y brindis por el buen juego del Tenerife.

Roberto recibió la ovación de la grada a los 39 minutos con una parada perfecta al saque de una falta directa de Muneta con la que evitaba el empate en el marcador. Poco después, una combinación entre Suso, Borja y Ayoze provocó la estirada de Prieto que en el Heliodoro estaba haciendo el partido de su vida. Entre aplausos se fue el Tenerife al vestuario.

Terrazas hizo un doble cambio antes de regresar al campo y adelantó las líneas con Koikili y Garmendia en lugar de Docal e Iván. Los rojillos empezaron algo más motivados aunque sin demasiadas florituras ante la línea defensiva blanquiazul. Borja Pérez tuvo una buena tarde, la mejor y más activa que se le recuerda desde que fichó en la isla. El delantero aprovechó su participación y pudo haber hecho el dos a cero con un cabezazo adelantándose a Prieto tras el saque de un corner. Se marchó alto pero recibió el cariño del aficionado.  Y unos segundos después, otra internada de Ayoze con pase de la muerte al centro de la puerta incorporado terminó con el rechace de Flaño que se marchó por encima de su portería de manera milagrosa. De no habérsela jugado de esa manera, Borja la hubiera metido con toda su alma bajo la red.

El canterano dispuso de otra más a falta de media hora. Encaró por el centro a Prieto y, con todo a su favor, la mandó por encima del travesaño. Cervera hizo el primer movimiento a los 62 minutos y apuntaló el centro del campo dando entrada a Rivero por Borja que hizo una gran labor durante el tiempo que estuvo en el ataque.

En el cuadro visitante, el técnico cerró el capítulo de cambios entrando a Díaz de Cerio por Iriome. Nano se incorporó a la escuadra blanquiazul por Martín. Fue Díaz de Cerio quien pudo haber empatado el encuentro pero su remate, solo y debajo de la portería, lo mandó a San Sebastián.

A los 71 minutos llegó el éxtasis. Un pase en profundidad de Ricardo terminó en las botas de Suso que hizo un recorte al defensa para dejarlo sentado en la parada del tranvía. Luego recorrió parte de la frontal y, como si se tratara de la jugada preferida de Messi, le pegó con todo batiendo a Prieto. Suso celebró su primer gol de la temporada por todo lo alto.

Faltaba más batucada para el cuerpo. Otra vez los de siempre, otra vez el séptimo de caballería. Otra vez Suso Santana, por la derecha con otro centro mágico al área que Ayoze, de cabeza y en plancha, empujó a gol.  Aday entró los últimos minutos por Sanz y el respetable se marchó con la cabeza bien alta del estadio y después de hacer la ola. Noche de fiesta en Santa Cruz. Ganar, ganar, ganar y volver a ganar. Gracias por todo, Luis.

FICHA TÉCNICA

CD Tenerife: Roberto; Moyano, Ruiz, Alberto, Cámara; Suso, Sanz (Aday 83′), Ricardo, Martín (Nano 67′); Borja (Rivero 62′) y Aridane.

CD Mirandés: Prieto; Flaño, Caneda, Corral, Reina; Martínez, Docal (Koikili 46′), Iván Garmendia 46′), Muneta, Iriome (Díaz de Cerio 66′); Goiria.

Goles: 1-0 (35’) Carlos Ruiz. 2-0 (71′) Suso Santana. 3-0 (75′) Ayoze.

Árbitro: Pérez Pallas (Colegio Gallego). Amonestó al visitante Iván (2’), Martínez (67′); y a los locales Suso (13’), Aitor (46′)

Incidencias: Se guardó un minuto de silencio en memoria de Luis Aragonés. 9633 espectadores.