Redacción Deporpress | El Iberostar Tenerife encajó su cuarta derrota de la temporada este domingo en el Martín Carpena de Málaga ante Unicaja, con el que cayó derrotado por 84-68 en un partido de claro color local, y en el que los aurinegros no dieron la impresión de poder hacerse con la victoria en casi ningún momento. El Unicaja de Joan Plaza cuajó un partido muy serio, mostró su poderío, superioridad y fondo de armario después de tres derrotas seguidas entre Euroliga y ACB. Con esta derrota los tinerfeños acumulan un balance de tres triufos y cuatro derrotas.
La salida de los aurinegros fue fría y tímida. Unicaja salió con la lección de sus tres últimas derrotas bien aprendida y no quiso dar lugar a la sorpresa en el Martín Carpena, inexpugnable para el CB Canarias. Los malagueños presionaban cada salida de ataque visitante y no tardaron en lograr la primera renta del partido, obligando a Alejandro Martínez a pedir un tiempo muerto tras dos triples consecutivos de Toolson (9-2, 4’). Pareció responder el Iberostar al tiempo solicitado por su técnico, pero el triple de Beirán fue rápidamente contestado por Kuzminskas. El segundo tramo de este primer parcial fue mejor para los tinerfeños, apoyados, cómo no, en la inspiración anotadora de Luke Sikma, seis puntos en el cuarto, pero los de Joan Plaza se mostraron intratables en el rebote (9-4) y en el acierto desde la línea de tres puntos (60 %), cerrando los diez primeros minutos con una calar renta de 24-16.
Lejos de reaccionar, los de Martínez se vieron desarbolados por los malacitanos en la salida del segundo acto. El amplio y variado repertorio local, con Golubovic, Vázquez, Kuzminskas y Vasileiadis conformando un inalcanzable fondo de armario para los canaristas, infligieron un parcial de 11-0 de salida (35-16, 16’) tan solo roto por un tiro libre de Blagota Sekulic, que curiosamente dio pie a una reacción visitante, pasando del 35-16 al 35-23 que obligó a Joan Plaza a solicitar su primer tiempo muerto, a falta de 2’41” para el descanso. Plaza movió su amplio banquillo para seguir asfixiando al Canarias, finalizando con un parcial de 8-4 los últimos instantes y llegar con ventaja de 16 puntos (43-27) al descanso, con Unicaja sumando 8 rebotes más que los aurinegros y un 50 % de acierto en el triple, por el escaso 20 % visitante.
Lejos de mejorar en el tercer parcial, el Iberostar siguió a merced de Unicaja, que empezó anotando sus primeros puntos por medio de Will Thomas. Beirán respondió para no desenchufar por completo a los suyos del partido, 49-33, con cinco puntos consecutivos del alero, pero Caleb Green y Vázquez primero y Thomas después, eran muy superiores en la pintura, llegando a estirar la diferencia hasta una máxima de 20 puntos (55-35, 27’) después de un triple de Carlos Suárez. A pesar de esto, el Iberostar no se disolvió, aprovechando la apatía de los malacitanos al considerar finiquitado el partido. Movió el banquillo Martínez, con Úriz, Heras y Lampropoulos en cancha reduciendo la desventaja hasta un esperanzador 60-47 que obligó otra vez al tiempo muerto local para acabar el tercer período con un triple de Vasileadis (63-48).
De nuevo el inicio del último cuarto fue un quiero y no puedo de los aurinegros. Trabajo voluntarioso pero poco efectivo, y a cada canasta su respuesta. Heras anotó dos triples casi seguidos pero siempre contestaba Unicaja. Para peor suerte el tinerfeño se lesionó en el minuto 34, asumiendo Beirán los galones en ataque, pero Kuzminskas inició su particular festival para ahogar cualquier conato de remontada llegando de nuevo a los 20 de ventaja (77-57, 37’) e incluso superar esa barrera con los puntos de Green (82-61, 38’) que se marchó muy ovacionado al banquillo cuando Plaza le dio descanso (17 puntos y 9 rebotes) al igual que con Kuzminskas (20 puntos, 7 rechaces). El partido entró en la fase en que el cronómetro pasaba muy despacio para un Canarias deseando que se acabara un partido en el que nunca tuvo opciones de ganar, y en el que lo peor son los contratiempos físicos de Jaime Heras y Saúl Blanco.